ANDER BERROJALBIZ · “El inquisidor Martín Sáez de Arriaga era natural de Durango y juzgó y condenó a vecinos suyos”

I. Gorriti

Ander Berrojalbiz acaba de poner en circulación un ensayo histórico titulado ‘Los herejes de Amboto. «Luteranos» en el año 1500’ (Pamiela, 2016). El autor complementa este trabajo con una exposición que permanecerá abierta al público hasta el 29 de mayo en el Museo de Arte e Historia de Durango, villa de la que es natural.

Ander Berrojalbiz

Su ensayo -debemos diferenciar- no trata sobre la conocida herejía de fray Alonso de Mella, ocurrida en el siglo XV en Durango. Su investigación va por otros derroteros…

Sí, el libro parte de una investigación en torno a los juicios llevados a cabo en Durango por la Inquisición en el año 1500, sin embargo, al llegar a los últimos capítulos el lector descubrirá que en realidad también es un libro acerca del movimiento conocido como los “herejes de Durango”.

Da a conocer la figura de Martín Sáez de Arriaga y cómo al menos 40 personas fueron juzgadas por la Inquisición en la villa. ¿Cómo ocurrieron los hechos?

En agosto de 1499, por orden del Consejo de la Suprema Inquisición bajo la autoridad de los Reyes Católicos, llegó a Durango un tribunal de la Inquisición. A la cabeza del mismo había dos inquisidores: Juan Martínez de Frías y Martín Sáez de Arriaga. La documentación inédita que presentamos en el libro muestra que este último era “natural de Durango”, por lo que juzgó y condenó a sus convecinos. De los acusados, sabemos que fueron más de cuarenta y que todos menos cuatro fueron condenados. Diez mujeres y un hombre acabaron en la hoguera, y al menos otras siete mujeres fueron condenadas post mortem, lo que supone que sus restos mortales fueron desenterrados, quemados y aventados. En el libro presentamos un documento con los nombres de 24 de los condenados y algunos detalles acerca de sus ocupaciones, ingresos,…

¿Qué le llevó a investigar este capítulo desconocido de la historia de Bizkaia?

Llevo años leyendo e investigando acerca de la herejía del siglo XV en Durango, y lo poco que se sabía sobre lo ocurrido en 1500 siempre aparecía de forma anecdótica en las obras que se ocupaban del primer caso. Un par de detalles de lo que se sabía, más el hecho de que no parecía haberse buscado la documentación original, hicieron que comenzara la investigación, que para mi sorpresa, fue más fructífera de lo esperado.

¿Qué archivos ha consultado y qué viajes ha realizado para su estudio?

La documentación inédita proviene de la Biblioteca Nacional de España, del Archivo Histórico Nacional -ambos están en Madrid-, la Biblioteca del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial y de una biblioteca particular de Bilbao. La investigación me ha llevado a hacer varios viajes a Madrid, y diferentes pesquisas en Bizkaia hasta que encontré en Bilbao un documento que estaba buscando.

Una editorial importante como es Pamiela se ha interesado por la obra y la ha publicado. Además, ha contado con cofinanciación del Museo de Arte e Historia de Durango. ¡Confían en usted y su trabajo!

Sí, la verdad es que desde un principio conté con el apoyo de los responsables del Museo de Arte e Historia de Durango y del Archivo Municipal de Durango (de donde provienen también algunos de los documentos mencionados en el libro) que sabían de mi investigación. Una vez la redacción del texto estaba avanzada, propuse al Museo buscar un editor que pudiera dar una mayor difusión a la obra, y pensamos en Pamiela porque en su colección alberga diversos libros sobre historia y disidencia religiosa. En Pamiela les gustó la idea y así salió. Se puede adquirir en el mismo Museo y en las librerías comerciales.

También ha organizado una exposición.

Sí, en colaboración con el Museo de Arte e Historia de Durango, hemos preparado una exposición con grabados y documentos utilizados en esta investigación, algunos de ellos originales de los siglos XV al XIX, para ofrecer una forma diferente de acercarse a la historia de estos durangueses ajusticiados por la Inquisición. La muestra se puede visitar hasta el 29 de mayo.

El subtítulo del libro hace referencia a que estos herejes eran “luteranos”.

Uno de los documentos presentados en el libro dice que los condenados en el año 1500 lo fueron por “luteranos”; sin embargo, esto, tal cual, sería un anacronismo, pues Lutero no echó a andar su reforma hasta 1516. El libro desvela el verdadero significado del documento… pero creo que eso es mejor dejárselo a los lectores.

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