MEMORIA · Jose Mari Esparza · “Nuestro pueblo no ha despertado, aún no tenemos ni República ni Estatuto para las cuatro provincias”

 

Iban Gorriti

José Mari Esparza Zabalegi (Tafalla, 1951) concede una vida más al tribuno republicano navarro nacido en el siglo XIX David Jaime. El editor y dirigente de Txalaparta rubrica una biografía titulada ‘Nuestro pueblo despertará’, en la que bosqueja la obra de un orador que se propuso aprender euskara y a quien reivindica en diferentes momentos como “pionero”, azañista por una España federal y, al mismo tiempo, abertzale.

¿Quién fue David Jaime? Bocete un retrato objetivo.

David Jaime nació en el seno de una familia liberal tafallesa. Su padre era montero y por eso nació en Eugi y luego vivió en Etxarri Aranatz. Allí se hizo euskaldun y euskaltzale. Fue concejal de Tafalla, diputado foral en la República y Presidente del Consejo de Navarra en el exilio. Murió en Cambo, en 1949.

Usted resume que fue un hombre comprometido con pasión con una Nafarroa laica, republicana, de izquierdas, euskaldun y unida, sin perder su autonomía, al resto de Euskal Herria. Por partes: ¿Qué opinaba sobre la religión?

Era laico pero no antirreligioso, como la mayoría de Izquierda Republicana. De hecho era amigo del obispo Mateo Mújica, con el que compartió exilio. Era gente de clase media, industriales e ilustrados. Sorprende la saña con la que fueron perseguidos dada su moderación. Yo creo que en Navarra los vieron como los genuinos rojo-separatistas, los que podían llevarnos por la senda del cambio social y de la unidad vasca. Y eso les hacía muy peligrosos.

JM

Como el PSOE de la época, David Jaime tenía una postura clara a favor de la unidad vasca. Incluso, aunque muy distante del PNV, tenía claro que la Navarra republicana sólo podría progresar unida a las cuatro provincias…

En contra de lo que han sostenido algunos historiadores paniaguados, la tradición republicana y de izquierdas en Navarra siempre fue favorable a la unidad de los cuatro territorios. Pero David además era un apasionado abertzale. Y precisamente por ser un hombre de izquierdas, influyó en muchos ayuntamientos navarros para votar en favor del Estatuto Vasconavarro.

Era azañista y situaba también Nafarroa dentro de  España.

Sí claro. Los liberales descubrieron en la República Federal el engarce entre los viejos Fueros y los modernos Estatutos de Autonomía. Y muchos fueron consecuentes con ello: fíjate cómo persiguieron a Ramón Bengaray, al escritor Urabayen, al diputado Mariano Ansó, al editor Enciso, al propio Jaime… Toda una generación represaliada que creía en una República Vasconavarra con soberanía plena dentro del Estado.

Aunque de familia castellanoparlante, aprendió euskera. Todo un ejemplo.

Y lo escribía y lo usaba en las relaciones institucionales, cosa muy rara en esa época. En la primera sesión como diputado foral propuso la oficialidad del euskera en Navarra y así se hizo, por unanimidad de socialistas, republicanos y hasta carlistas como Amadeo Marco. Y en las juntas de Eusko Ikaskuntza, a las que acudió como representante navarro, consta que habló en euskera cosa también excepcional en las actas de la institución. Y siendo ya Presidente del Consejo de Navarra en el exilio escribe, en un euskera perfecto, cartas oficiales a Leizaola o al lehendakari Agirre, algo muy raro entonces. Ya ves, uno de Tafalla tenía que ser.

¿Cómo fue su relación con el también navarro Irujo y con los lehendakaris Leizaola y Aguirre?

Entrañable, sobre todo con Irujo y Agirre. Todos le reconocían su genio y su valía. En el libro hay muchas fotos juntos, inéditas. Eso sí, en la correspondencia oficial David Jaime se enfrentó a ellos con firmeza, en defensa de la personalidad de Navarra y para evitar la presión poderosa del bizkaitarrismo. Unidos sí, decía, pero Navarra primero.

Fue referente en la primera Radio Euskadi.

Cuando comenzaron las emisiones desde Mugerre, el Gobierno Vasco cedió espacios al Consejo de Navarra, con alocuciones preparadas por Jaime y dirigidas sólo a los navarros. Algunas también eran en euskera y posiblemente sea la primera vez en la historia de la radiodifusión navarra que se emite en euskera, con el fondo además de las jotas de Raimundo Lanas. David Jaime, pionero otra vez.

Fue un adelantado de la Memoria Histórica, e hizo un censo de fusilados.

Sí, pero fue a impulso de aquel gigante que fuera Manuel Irujo. El Consejo de Navarra ya sabía en 1946 que había habido más de 3.000 fusilados, cifra siempre negada por el franquismo, hasta que cuarenta años después se demostró que era cierta.

Se adelantó, además, a la tan comentada decisión de Podemos de no hacer uso de taxis oficiales.

David se pagaba el taxi para ir a las reuniones de Diputación y Constantino Salinas, presidente de la misma, máximo dirigente del PSOE (y también gran partidario del Estatuto), iba a las sesiones desde Alsasua en tren, en vagón de tercera. Fue una generación entrañable e idealista.

¿Cómo fue  su vida en el exilio?

Le costó casi dos años poder pasar a Iparralde, en una fuga de película. Pero tantos meses metido en zulos, cubas y pajares, acabó por estragarle los pulmones. Enfermo y todo, presidió el Consejo, espoleó a todo el exilio desde el PNV a la CNT, organizó una red de contrabando… Su temprana muerte sacudió a toda la diáspora política vasca.

El título del libro, ‘Nuestro pueblo despertará’ hace referencia a su última carta.

Escribe a un dirigente del PNV en México, afirmándose en su lealtad al Gobierno de la República y al Gobierno Vasco. Franco se está afianzando en el poder, las resistencias del exilio y del interior están menguando… Y David fija su esperanza en el despertar del pueblo.

¿Cree que nuestro pueblo ha despertado?

Todavía no tenemos ni República y un Estatuto para las cuatro provincias. Así que debemos estar bastante dormidos todavía. Ojalá que este libro sirva de despertador para algunos.

Tu publicidad se ve en Mugalari

Uda Kalean Bizi

San Agustin Kultur Gunea

BANNER SAN AGUSTIN UDA KALEAN BIZI

 

Ayúdanos a crecer en cultura difundiendo esta idea.
Etiquetas: ,