Los intentos de fuga de derechistas por mar en Lapatza y Bermeo, y el Comité de Defensa de la República de Gernika

 I. Gorriti

· El viernes se cumplieron 80 años del primer amago de huida 

Gernika-Lumo contó en tiempos de la Guerra civil con una cárcel o, de forma más detallada, una Comisaría de zona, primigenio Comité de Defensa de la República formado por miembros del Frente Popular. Se habilitó en el edificio del Instituto de Enseñanza Media local sito en la calle Don Tello. En sus dependencias funcionó el Cuerpo de Policía, Investigación y Vigilancia.

gernika

Su funcionamiento sirvió en la reciente película internacional ‘Gernika’ de Koldo Serra como inspiración a la hora de presentar en el film una ‘checa’, es decir, una instalación que utilizaba el bando republicano -especialmente los partidos y sindicatos de izquierda- como prisión. La ‘checa’ cinematográfica nunca existió en la historia real de la villa.

Cárcel de Gernika 4 Txato Etxaniz

 

Por aquella comisaría, pasaron personas de derechas que fueron apresadas en dos intentos de fuga acontecidos en Lapatza y Bermeo. De la primera -que acabó con un tenso fusilamiento farsa- se cumplieron 80 años el viernes. Una investigación del historiador gernikarra José Ángel Etxaniz detalla que algunos derechistas prepararon una huida de Euskadi aprovechando sus recursos económicos y la cercanía de la costa.

La fuga a realizar desde Lapatza fue ideada por el telegrafista de Elantxobe Jesús Sáenz Mendia, el mecánico Francisco Lorenzo y el durangués Alberto Urigüen, conductor de autobús. A este último le encargaron la adquisición de una motora con destino a Donibane Lohitzune. Se sumaron al plan gernikarras del entorno del rico potentado, Juan Tomás Gandarias. “Para ello sobornaron a un marinero con treinta mil pesetas. La ‘aventura’ pudo costar diez mil más”, valora Etxaniz.

Quince personas integraron la fuga, como queda impreso en el libro ‘Gernika y la Guerra Civil’, publicado por Gernikazarra y del que Etxaniz es coautor: el durangués Alberto Urigüen y su mujer María de Ulacia con su hija María Guadalupe; los cántabros Manuel y Enrique Herrera Oria, hermanos del cardenal Oria; el alférez de Irun José Manuel Berástegui y el comandante de Iruñea Manuel Jaén. Además se sumarían seis bilbainos: Carmelo Basabe, el odontólogo Carlos Careaga, el mecánico José María Garteiz, el facultativo de minas Felipe Lumbreras, el industrial José Agustín Munitis y el arquitecto Luis Vallejo. Y por último dos vecinos de Arratzu: el comerciante Manuel Leguineche -“padre del famoso periodista”- y el ajustador Félix Magunagoicoechea. Todos ellos fueron trasladados en tres coches a Lapatza, lugar ubicado entre Elantxobe y Ea. Conducían Alzola, Palacios Abásolo y Bardesi.

Cárcel de Gernika 1

Los agentes de la Comisaría de zona, con un miembro del PNV y otro de ANV en la dirección, tuvieron noticia del plan de fuga. Coordinados por el comunista Luis Ibáñez montaron un dispositivo de urgencia para detenerles a los monárquicos conservadores y carlistas antes de su partida.

A las siete de la tarde una patrulla marítima sorprendió a un primer grupo que ya había descendido a las coordenadas de embarque. La Policía de Investigación y Vigilancia dio el alto al resto en la carretera. “Dispararon para amedrentar a los derechistas”, aporta el historiador.

Fueron enviados a la cárcel de Gernika y allí los comunistas del comité que eran mayoría llevaron a los fuguistas al cementerio de Zallo y les hicieron un fusilamiento farsa. “Testigos contaban que a estos derechistas les entraron ataques de nervios y que se descomponían por el miedo a morir”, relata el historiador.

Cárcel de Gernika 3

De allí, fueron trasladados a la Dirección General de Seguridad de Bilbao. Tras ser interrogados, ingresaron en prisión. Fueron procesados -salvo la mujer e hija de Urigüen y Carlos Palacios- por delitos de auxilio a la rebelión, complicidad en la frustrada evasión, deserción o en el caso de los militares abandono de destino. El tribunal dictó sentencias de entre 3 y 14 años.

El aireado caso en los periódicos intento de fuga no desanimó a otros derechistas. En Bermeo, detuvieron al pesquero Danielín con los Mendizabal, Echeverría, Landecho, Zuazola, Olazabal, e, incluso, como curiosidad a “Enrique Torres Sáez, gudari guipuzcoano del batallón Saseta”.

Todos ellos pasaron por la cárcel que entre 1890 y 1931 fue ‘Sociedad de Guernica’. A continuación, Instituto de enseñanza media y sede del comité y milicias comunistas. Allí también se gestó el intento de batallón Gernikako Arbola que acabó siendo una compañía que se unió a la unidad Karl Liebknecht. Con el bombardeo nazi e italiano de abril de 1937 el edificio quedó en ruinas.

Cárcel de Gernika 2

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