Fallece el euskaltzale Jon Pertika, “iurretarra de adopción”

I. Gorriti

· Su funeral se oficia hoy en la parroquia Inmaculada Concepción de Bilbao a las 19.00 horas

El corazón del grupo de danzas Beti Jai Alai, Jon Pertika, dejó de bailar ayer a los 80 años de edad tras hacer frente al cáncer. Nacido en Basurto en 1937 era toda una institución del folclore de Euskal Herria. Desde Bizkaia, la comunidad euskaltzale le reconoce haber visibilizado las danzas del territorio y lograr que viajaran a todo el mundo. Su funeral se oficia hoy en la parroquia Inmaculada Concepción de Bilbao a las 19.00 horas.

Pertika

Nerea Mujika, de Gerediaga Elkartea, y Jon Pertika. PHOTO. Gerediaga Elkartea

 

El alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, expresó sus condolencias y enfatizó que entre los múltiples logros de este investigador incansable destaca la recuperación del aurresku de Begoña, que cada 15 de agosto el regidor de la villa danza en homenaje a las personas congregadas en la celebración de la romería en honor de la patrona de Bizkaia.

Meses atrás, recibió diversos homenajes. Así, la sociedad de amigos Gerediaga Elkartea le hizo entrega de su premio Teja de Durangaldea y Bizkaiko Dantza Biltzarra durante el acto Dantza Tradizionalaren Esker Onak. Desde Gerediaga dieron a conocer un dato curioso: “En el interés de Pertika por bailar con el Beti Jai Alai de la forma más auténtica posible, no solo aprendieron el Dantzari-dantza de Durangaldea como se hace en la anteiglesia, sino que fabricaron una réplica exacta de la bandera de Iurreta”, detalla Jon Irazabal.

El padre del fallecido fue fundador del grupo de danzas Dindirri de Bilbao -el primero que surgió tras la Guerra Civil- y el ahora finado comenzó a dar sus primeros pasos en él. “Ensayábamos en la Cervecera del Norte, de Basurto, en la calle. Si llovía, en un cobertizo. Aguantábamos barro, granizo, viento…”, declaró a la periodista Joana Pérez en Deia.

· Empleado de banca · El objetivo de este empleado de banca llamado Jon Martín Pertika Cortés fue siempre estudiar los bailes y darlos a conocer sin complementos ni ornamentos. En ocasiones se topó con el franquismo. “En 1968 hicimos un festival en La Casilla. El cartel tenía el sello de la Policía porque sin él no podíamos hacer nada. Había que llevar las letras de las canciones a Información y Turismo y las de euskera, traducirlas”, declaraba Pertika, casado con Ana Santa Coloma, matrimonio que dio a Euskadi dos hijas: Ana y Estibaliz.

Sobre la recuperación del baile en Begoña, Pertika señalaba que les costó introducirla porque los curas eran reticentes. “No veían meter un baile dentro de la iglesia en misa de autoridades. Pero tras el baile en el altar, la gente reaccionó con aplausos”, evocaba.

La noticia de su fallecimiento creó reacciones en el mundo euskaltzale. El periodista Iñigo Camino lamentó la pérdida de “un patriota. He conocido muy poca gente mejor, más altruista y sacrificada que Jon”. Irazabal le recordará siempre como “un gran amigo. Socio de mil aventuras y como iurretarra de adopción”. La mano derecha de Pertika, Jon Gaminde, de Bizkaiko Dantzarien Biltzarra y Aiko Dantza Taldea, se emocionaba: “Destacaría su dedicación continuada en el tiempo. Buen amigo y de buena palabra y actitud, incluso, en su forma de llevar la enfermedad, porque no tuvo un cáncer sino varios. Ha dedicado su vida al folclore y… de forma altruista”.

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