“Ahora, quiero participar en los campeonatos estatales amateur de MMA en junio en Murcia”, por Mikel Mateo

Mikel Mateo

El sábado 10 de marzo realicé mi segundo combate MASL en el frontón de San Fausto de Durango. La primera tuvo lugar en el Ezkurdi Jai Alai de la misma villa con otro luchador local del gimnasio Amboto y fue un combate amateur pactado a dos asaltos de dos minutos, en la categoría de 77 kilos y la modalidad de COMBATMASL, que acabé ganando a los puntos.

Mikel

Mikel Mateo, segundo por la izquierda, sujeta su copa.

MASL nace como una liga profesional de luchadores de España, con sede en Madrid, pero que se está abriendo también a otros países y que tiene como objetivo proyectarse como un referente estatal en el mundo de las artes marciales.

Para ello, utilizan un sistema de liguilla, en la que van emparejando luchadores de similar categoría, realizando combates amateur y profesionales en las disciplinas de COMBATMASL (con reglas de full contact), MASLKICK (reglas de kickboxing y K1) y TOTALMASL (reglas de MMA).

Como decía, mi segunda pelea del 10 de marzo, se llevó a cabo en la modalidad MASLKICK Pofesional a 5 asaltos de dos minutos en menos de 75 kilos y en el que el ganador de la velada aspiraba a una bolsa de 500 euros.

Mi conocimiento sobre la existencia de la liga MASL comenzó el pasado septiembre, cuando su promotor de Euskadi, Pedro Román, al que yo conocía de haber coincidido en otros eventos también de artes marciales, me propone hacer el combate amateur citado s y me explica cuál es el funcionamiento de la misma.

Acepto a dos semanas del combate, sin apenas preparación pero con ganas de vivir la experiencia de lo que iba a suponer subirme a un ring por primera vez y por lo tanto, mi debut en una competición de estas características. Acto seguido, al concluir esta experiencia que resultó ser muy positiva, me ofrecieron entrar en dicha liga para poder disputar más combates.

Tras consultarlo con mis entrenadores, aceptamos la propuesta entendiendo que podía ser una buena opción para seguir preparándome de cara a futuros compromisos. De esta manera se llegó al acuerdo de la segunda pelea del 10 de marzo, en la que me enfrento al luchador Daniel Martinez del dojo Sashori de Catalunya.

Nuevamente la experiencia vuelve a ser positiva aunque mucho más dura que la anterior. La preparación empieza a ser mucho más seria, entrenando 5 o 6 días a la semana entre sesiones físicas, técnicas y de sparring, empiezo a experimentar la exigencia psicológica y física que supone la preparación de un combate, sensaciones de frustración tras el mismo, por no haber podido desarrollarlo de la manera que hubiese deseado o evitar los errores que trabajé en mis entrenamiento.

Pero como decía, todo ello acaba convirtiéndose en algo positivo y en resumen un gran aprendizaje que seguro me será muy valioso ya sea como punto de partida o al menos de inflexión en este camino.

Durante mi vida siempre me he interesado por las artes marciales. He practicado karate, judo, wing tsun, jet kune do, kali eskrima… Pero hoy en día estoy centrado en 3 disciplinas que son BJJ (brasilian jiu jitsu), K1 y las MMA (artes marciales mixtas) enfocadas en mejorar y prepararme para esta última.

En el gym donde entreno actualmente, Elite Sport de Bilbao en Bolueta, alterno dichas disciplinas, realizando cada día dos de ellas durante 3-4 días a la semana. Estos últimos tres meses por ejemplo, alternaba siempre una clase de K1 con cualquiera de las otras dos de cara a la preparación del combate.

El día del combate, que coincidió con mi 32 cumpleaños, fue un día muy especial. Recibí muestras de apoyo de un montón de conocidos, amigos y familiares que me las hicieron llegar tanto el día del evento en el frontón, como los que prefirieron no acudir. ¡El frontón estaba lleno, y el ambiente fue espectacular!

No me cansaré de agradecer la acogida que me dieron. Como tampoco me cansaré de agradecer a mi esquina, a mis compañeros de entrenamiento y maestros tanto del gym como de fuera de él. Orgullo máximo.

No me encontré excesivamente nervioso ni los días previos ni el mismo día del evento, aunque si que tuve esa sensación de cosquillas en el estómago cuando iba acercándose el momento. El combate no se desarrolló de la manera que a mi me hubiese gustado y más allá del resultado, que para mí pasa completamente a un segundo plano – aunque me hubiese encantado ganar- hubo cosas que me hubiese gustado hacer de otra manera.

Cometí errores que había tratado de corregir en los entrenos, no escuché todo lo que debí a mi esquina, no estuve todo lo centrado que debí estar sobre todo a partir de un par de incidencias en el segundo y tercer round… En fin, novatadas que se pagan (jeje).

De esta manera, de los 5 asaltos del combate, creo que los dos primeros son míos, un tercero dudoso y los dos últimos son claros de él, en los que acaba mucho mejor y más fresco que yo. Finalmente, pierdo a los puntos, bajo mi punto de vista y teniendo en cuenta el computo global del combate y las sensaciones que quedan al final, de manera merecida.

Así que no me queda otra cosa que felicitar al rival y seguir entrenando para la próxima vez, poder hacerlo mejor. Y ahora mis aspiraciones son, principalmente seguir formándome y disfrutando cada día de seguir aprendiendo cosas nuevas que es algo que me encanta y además creo que estoy en el lugar adecuado para ello.

De hecho, esta Semana Santa tengo planeado un viaje a Tailandia que si consigo recuperarme de las piernas, la idea es poder entrenar un poco de muay thai por las mañanas y hacer turismo a las tardes. Y por otro lado, a nivel de competición, la idea es prepararme para participar en los próximos campeonatos estatales amateur de MMA que se celebran el 9 de junio en Murcia.

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