“VOSOTRAS NO ESTÉIS TRISTES” · Exposición en Ezkurdi ‘In memoriam’ de Kerexeta, Alberdi, Mendia, Zuazo, Oleaga, Huerta y Solde

Anisia

Anisia Serendipia

In Memoriam, exposición organizada por la Asociación Artística del Duranguesado, en memoria de los que un día formaron parte de nosotros y ya no están… En la sala de exposiciones municipal de Ezkurdi de Durango, hasta el 2 de diciembre de 2018.

MIS OJOS, QUE CODICIAN COSAS BELLAS_ Pero cuando en el fuego me consuma, otorgadme nuevas alas de Fénix para volar sin límites. Se acaba de inaugurar una exposición que, en homenaje a los miembros de la Asociación Artística del Duranguesado ya fallecidos, reúne en la sala de exposiciones de Ezkurdi obras de Jesús Mari Agirre Kerexeta, José Andrés Alberdi, Juan Luis Mendia, Emiliano Zuazo, Iñaki Oleaga, Julio Huerta y Enrique Díaz Soldevilla Solde.

A aquellos que continuaron su viaje hacia otro lugar y que nos dejaron su mirada en colores, formas y trazos, plasmando nuestros pueblos, calles, gentes, paisajes y sentires… A vosotros, artistas y compañeros, os damos un lugar, un tiempo, un espacio… para recordaros y haceros presentes, para que vuestras creaciones sean recordadas, para que vuestros pasos sigan haciendo camino, y para deciros que, allá donde estéis, esta sigue siendo vuestra casa. A Alberdi, Mendia, Zuazo, Oleaga, Huerta, Kerexeta, Solde… In Memorian.

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Recuperamos… Dice Marta Benítez Cordonets que Solde escribe Durango y que lo hace con sus colores, a veces  tan sorprendentes e intensos para un norte, a través de unos ojos grandes de mirada excepcional, sensibles y observadores, antiguos …  y, a la vez, tan modernos como si fueran una  visión futura de un Durango que tendrán que aprender a mirar de nuevo las generaciones que vengan. Poco se mira y se observará ya de esta manera: hoy atrapan las imágenes en movimiento continuo, en un mundo inmerso en pantallas grandes y pequeñas. La mente se posa tan solo un segundo y, sin movimiento, se inquieta. Entonces, ¿quién sabe que Durango es oro  y rojo llama como el cráter del volcán bajo una turquesa de cielorraso?, ¿que a veces es alegre como un circo recién llegado pero otras resbala de melancolía ocre por la montaña?  Sin palabras escribe Solde que así es Durango, eso y mucho más, él que aún conserva el gusto de mirar y se detiene, y sobrevuela por campos y aldeas. Nos escribe que aún tenemos tiempo y posibilidad de volar, de mirar a Durango desde arriba, en los instantes de arte y belleza que jamás una pantalla igualará. Aprender  el placer de mirar Durango, otra vez, con Solde que nos invita: How many times must a man look up Before he can see the sky?

La respuesta está en el aire, o en Ezkurdi, desde esta tarde de un viernes, completamente viernes. Se podrá visitar hasta el 2 de diciembre en horario de 6 a 8 por las tarde. Y los fines de semana también de 12 a 2, creo.

Solo puedo añadir lo que nos dijo mi padre cuando se moría, “vosotras, hijas, porque yo me muera, no estéis triste”. Y es que mi padre odiaba la tristeza.

¡Ay de mí!, ¡ay de mí!, algo me dice
que la vida no es más que una quimera;
una ilusión, un sueño sin orillas,
una pequeña nube pasajera.

 

Y a otro le parecerá otra cosa

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