‘La fémina que amo’, por Guillermo Ansorena

 

44 - Guiller en el Café Slavia

Guillermo Ansorena

 

La mujer de mis sueños y chica de mi vida y niña de mis ojos verdes y mis pupilas

es la fémina que yo quiera y que me quiera para toda la vida,

la que sea bonita de observarla por dentro y mirarla por fuera,

la que sepa robarme con arte el corazón y a cambio me dé el suyo,

la que me tenga loco de amor y por amor me lleve a hacer locuras,

pero locuras cuerdas, como corduras locas,

la que logre curarme todos los males como cerrarme las heridas,

la que sepa escribirme me gustas en mi pecho y un tú y yo por el alma,

la que me gane entero y por mí ande perdida,

la que llegue a encontrar en mí lo que buscaba

y la que en ella encuentre lo que buscaba yo,

la que no dude de que está hecha para mí como yo para ella,

la que me guste como le guste y nos gustemos el uno para el otro,

la que sea feliz haciéndome feliz y haciéndoselo yo y haciéndonos felices,

la que me siente bien y mejor y del mal y lo peor me aparte,

la que sea conmigo y no mía y yo sea consigo y no suyo,

la que nunca me falte ni le falte ni nunca me sobre ni le sobre,

la que quiera quererme y no pueda no hacerlo,

la que con obras muestre, más que buenas razones, su amor y sus amores,

la que sea como la viva primavera que la sangre me altera,

la que me diga yo te quiero a ti, amor mío, como esposo

y prometo

serte fiel

en la prosperidad

y en la adversidad

y en la salud

y en la enfermedad

y amarte y respetarte

todos los días de mi vida

hasta que la muerte nos separe

y una vez lo haya dicho

y lo haya dicho yo

lo dicho lo cumplamos palabra por palabra,

la que no necesite a Dios como testigo ni altar para decirme ni escucharme un sí quiero,

la que sea primero fiel a su corazón

y sea después fiel, fiel a mi corazón,

la que me haga el amor y no la guerra y a mí me dé sus besos de paz y no el de Judas,

la que me ame y me quiera tal y como yo soy y se enamore de éste

y no del que quisiera que yo llegara a ser

o del que le gustara que yo fuera o yo fuese,

la que nunca se canse de mí persona y siempre halle el descanso en mí,

la que me deje libre para amarla y quererla y no se sienta presa al amarme y quererme,

la que me hable escuchándome a los labios y escuche mirándome a los ojos,

la que me dé calor en los momentos fríos y enfríe en los calientes,

la que empiece de amiga

y sin dejar de serlo

acabe en más que amiga porque es mi gran amor

como yo soy el suyo,

la que lo quiera todo conmigo y de mí nada,

nada más,

nada menos

que mi amor

hacia ella

y lo que éste conlleva,

la que tenga en los ojos chiribitas por mí y sienta mariposas volando en el estomago,

la que cuente conmigo como cuento con ella y nos contemos todo,

la que vea que somos un dos en uno como somos un uno en dos,

la que se haga en mi vida un sitio para ella y en la suya me haga un sitio para mí,

la que logre sacarme a bailar y bailando juntos no nos pisemos los pies

y de pisarlos que sea sin querer,

la que no pierda nunca la sonrisa y me haga reír a carcajadas,

la que olvide lo malo y recuerde lo bueno,

la que sea una buena madre, mujer y amiga… y la mejor persona

y una amante divina

y una amada muy humana,

la que vista de seda o vista pobremente esté guapa por ser hermosa interiormente,

la que de día sea como un sol en invierno y de noche tal una luna llena en verano,

la que tenga ese algo que no sabes bien qué,

mas que lo es todo y todo queda en nada si falta,

la que al estar con ella entre nos haya química como surja la magia

y veamos que el truco

es tan solo el amor,

la que me atraiga tanto que no pueda evitarlo ni lo quiera evitar,

la que me dé su brazo para que no me caiga y para levantarme me dé el otro si caigo,

la que me bese como besan en las novelas y me acaricie como una pluma a las hojas,

la que me haga sentirme como un pez en el agua y una nube en el cielo,

la que logre juntar su camino y el mío y haga conmigo el nuestro

del principio al final,

la que me dé su mano sin que yo se la pida como tome la mía sin llegarla a pedir,

la que sin conocerla me haga cosquillas como también me haga tilines

y una vez conocida no pierda aquéllas y éstos vayan a más y más,

la que me quedaría con ella de cabeza y me quede con ella con todo el corazón,

la que consiga que no piense en otra chica y que piense que no hay ninguna como ella,

la que me haga decir contigo todo y más, contigo nada menos,

la que diga verdades de verdad como diga mentiras de mentiras,

la que esté donde esté me lleve a mí consigo y esté donde esté yo la lleve yo conmigo,

la que entienda que la vida es como un sendero de poesía a veces como otras de poemas

y que ser un poeta como ser poetisa

es hacer poesía hasta de los poemas

por amor no al poema, sino a la poesía,

la que sepa o ignore qué es el amor, no dude que el amor es amar

y que al amar no vale el pasado yo amé

ni el futuro amaré,

sino el presente amo

como el gerundio amando,

la que confíe en ella como confíe en mí y no haya entre nosotros ni mentiras ni engaños

ni tampoco secretos,

la que allende su vida como allende la mía ella viva conmigo y yo viva con ella

la vida que es la nuestra,

la que sea una niña en cuerpo de mujer y sea una mujer de un solo hombre en el alma,

la que forme conmigo la bonita pareja que da gusto ver junta,

la que consiga ser un chute de alegría, un subidón de afecto y un buen viaje de amor

y la droga más pura que engancha de por vida,

la que me haga sentirme joven y desear envejecer con ella,

la que me vea guapo y me quiera hasta feo

y si afeo me aguape

y si aguapo no afee,

la que cuando despierte me diga con cariño ya es de día, amor mío,

como cuando me duerma, corazón, dulces sueños,

la que sea una buena compañera y me haga la mejor compañía,

la que me ame por todo y me quiera por nada,

la que llegue a decirme me encantas con palabras, te amo con los silencios

y amémonos con hechos,

la que sea conmigo como solo es conmigo y yo sea con ella como solo con ella,

la que lo tenga todo casi y lo que le falte lo encuentre en mi persona,

la que logre mostrarme que es de carne y de hueso y conmigo uña y carne,

la que me dé su tiempo sin quitarme mi espacio

como me dé su espacio sin quitarme mi tiempo,

la que esté de quitar el hipo como sea de levantar la boina,

la que tenga unas formas suaves como la brisa

y el fondo más bonito que una lluvia de estrellas,

la que no albergue dudas de que yo a ella la quiero

y tenga la certeza de que me quiere a mí,

la que sepa encontrarme cuando me haya perdido

y no sepa perderme cuando me haya encontrado,

la que no quiera estar ni encima ni debajo

de mí,

sino que estemos los dos a igual altura

y juntos como al lado

y siempre dentro el uno del otro y para siempre,

la que sepa a qué saben mis sonrisas y lágrimas y virtudes y vicios

y a qué huelen mis sueños como mis pesadillas y principios y dudas

y gustos y disgustos,

la que nunca se tome el amor como un juego ni tampoco un trabajo,

sino como el mejor gozatiempos de todos,

la que tenga derecho a quererme como lo tenga yo a quererla

y me quiera y le quiera no por obligación,

sino por un impulso nacido en los adentros

como una decisión tomada libremente

con la cabeza fría

y el corazón caliente,

la que sea una dama sin ser una princesa y no quiera a su lado un príncipe ni un rey,

sino un buen caballero,

la que conozca cuándo se ha de hacer de rogar

como cuándo ella tiene que dejarse llevar,

la que tome el poder que a ella le corresponde y mande como el hombre,

ni más

ni menos,

la que no sea una mujer de armas tomar

ni rompecorazones

ni por el interés, te quiero a ti burgués

ni una vivalavirgen

ni una vivalavida,

sino una buena chica de cabeza a los pies

y de chapó y de diez,

la que me eche los tejos por la mañana como flores al mediodía,

me enamore a la tarde

y a la noche me haga el amor por amor hasta caer dormido

diciéndome te quiero, mi cielo, para siempre

y así día tras día

y así noche tras noche,

la que valga su peso en decoro y no en oro

y su altura en bondades y no en sus propiedades,

la que logre sembrar su semilla en mi ser como echar sus raíces en mi cuerpo

y después

con cuidados y mimos y riegos y esperanza como paciencia a mares

que en mi alma amanezca la planta del cariño

con la flor del amor

y que no se marchite,

la que quiera comerme los labios al besarme sin morderme la lengua

y beber verso a verso mi sangre de poeta

y respirar los aires de mi boca encelada,

la que me haga vivir la vida con amor

y morir con amor

y ser capaz de dar la vida por el nuestro,

la que sienta por mí lo que siento por ella

y piense en mí como en ella piense yo

y por nosotros haga lo que yo por nosotros,

la que muestre que somos una buena pareja y en ella ambos parejos,

la que conmigo quiera tener no relaciones sexuales sin amor,

sino una relación amorosa con sexo,

la que me vea a mí no de Romeo ni como un Don Juan Tenorio,

sino como su amor y amado de por vida

y la que yo la vea no de Julieta ni como una Doña Inés,

sino como mi amor y amada hasta la muerte,

la que viva para amar y ser amada y se muera porque la ame y por amarme,

la que conozca que le sobran al amor la fuerza y las razones para amar a lo amado

y que le basta con el sentimiento puro que llamamos amor

y que amar nadie ama porque lo diga la fuerza o bien la razón,

sino porque lo dice, lo dice el corazón,

la que me lleve a la escuela del amor

y me enseñe que amar al prójimo y la prójima

como se ama a uno mismo

es más que un mandamiento

una necesidad

y que ser somos hijos sin duda del amor

como somos sus padres

y que el principio de la vida es el amor

y su razón de ser,

la que no quiera haber un amor ideal,

sino que nuestro amor sea un amor real,

la que nunca esté ciega de amor y que al mirarme

con los ojos abiertos y lo mismo cerrados

vea y sienta mi amor

por ella

y al mirarse

vea y sienta su amor

por mí

y una vez haya visto

esto y lo haya sentido,

mirando y sin mirar

vea allende y allende sienta su amor y el mío

a nuestro amor,

al nuestro,

la que haya visto que lo que se dice amor no hay a primera vista,

sino que al amor siempre se le pasa revista,

la que haya comprendido que el amor de nacer, nace de la amistad

y que crece sumando a ésta el amor de amigo y el amor de la amiga

y que muere al morir el amor bien de uno o bien el de los dos,

mas si encuentra una muerte buena aunque el amor muera,

la amistad que fue antes del amor y durante

también será después del amor amistad

y es que el amor bien hecho no acaba en “desamor” o en falta de amistad

y menos, mucho menos en la enemistad,

la que tenga bien claro que el amor no se busca ni tampoco se encuentra

y que el amor ni nos busca ni nos encuentra

y es que el amor es obra de dos y se construye entre dos a diario,

aunque con uno baste para que se destruya,

la que dé por seguro que el amor nace en uno, luego es cosa de un par

y que se siente mal si hay terceras personas,

la que ponga en cuestión ese refrán que dice

que allí donde hubo fuego, siempre quedan rescoldos,

pues si lo hubo y no hay

fuego

y si el fuego ha muerto, mueren hasta las brasas

y además de rescoldos no siempre se hace un fuego,

que hay que tener madera… y soplar y avivarlo

y que surjan las llamas y mantenerlo vivo

y los segundos fuegos no son como el primero y suelen ser más fríos

y no calientan tanto

y a menudo quien juega con fuego en el amor lo quema tal se quema,

la que no se arrepienta de amar ni necesite del perdón para amar ni para que la amen,

la que sepa el lenguaje del amor y que éste ya sea con palabras o ya con los silencios

decir dice bien poco,

que dice más con gestos

y que lo dice todo con obras y con hechos,

la que se haya educado en que en el universo que llamamos amor

el tiempo para amar siempre tiene su límite

mientras que es el espacio para amar infinito,

la que dé por probado que en el amor la clave

no es amar más o menos o mejor o peor,

sino amar de verdad,

la que me haga saber que es mi primer amor y que va a ser el último,

la que haya contemplado que en el amor se trata no de amar pronto o tarde,

sino a tiempo

y no mucho

o poco tiempo,

sino todo el tiempo que nos sea posible

y que a tiempo hay que estar en el sitio adecuado,

la que llegue a quererme y me quiera queriendo y también sin querer

y me pueda dejar de querer si no hacerlo es lo que ella quiere

o lo que ella requiere,

la que entienda el motivo de por qué en el amor valer no vale todo,

pues no vale decir que amas si no amas ni hacer como que amas,

porque más que engañarte a ti mismo tú engañas

al otro o a la otra, no al amor,

que no existe el amor de mentiras

y existe el verdadero

y en el amor lo único que vale es el amar

y amar solo se ama si el amor es sincero,

la que crea que no hay más que un solo paso desde el amor al odio,

pero pasos y pasos desde el odio al amor

y una pista sin fin del amor en minúsculas al amor en mayúsculas,

la que comprenda que como hay un amor fuerte también hay uno débil

y que aquél no ha medida ni se puede medir

y que el otro es medible y medir mide poco,

la que no tenga celos ni los dé y sepa que éstos no dan fe del amor,

sino que son la prueba de que falta amor propio

como amor al ajeno o a la ajena

y son una evidencia de una baja autoestima

y de la baja estima a lo amado o amada

y es que el amor que es sano no es desconfiado,

sino que es confianza en uno mismo como en quien se ama y nos ama,

la que afirme que hay amor en las distancias cortas como en las largas,

pero que puede haber una larga en las cortas

como corta en las largas

y es que se puede estar

tan lejos y tan cerca

y tan cerca y tan lejos

y la clave reside

en que a mayor amor más cercanía hay

como a menor amor más lejanía

y no al revés

y es que no hay más amor a mayor cercanía

ni hay menos amor a mayor lejanía,

pues no está el más o menos amor en función del más cerca o del más lejos,

sino que está el más cerca o lejos en función del más amor o menos,

la que no sepa si le gusta más amar

que ser amada

y ame

no para ser amada,

sino que sea amada

para amar por amar,

la que se olvide de amarme como ha amado

y me ame de forma que no ha amado en la vida,

la que no necesite una declaración de amor

suya ni mía,

sino

que ame poniendo

al amor en acción,

la que me ame sin miedo a amarme y que la ame

y sin miedo al amor,

mas teniendo respeto al amor y a quien ama, que somos ella y yo,

la que se ame a sí misma y luego a todo el mundo y al final me ame a mí,

la que sea como un ataque al corazón y asalto a la cabeza

y me reanime con un boca a boca y un beso de aquí te pillo, aquí te mato,

la que no necesite el llegar a perderme para saber lo que ha perdido

ni llegar a ganarme para saber lo que ha ganado,

la que quiera escribirme amor con cuatro letras,

con la a que es de ambos

y la eme de manos

y con la o de obra

y la erre de rumbo

y es que el amor es ambos y manos a la obra y con el mismo rumbo,

la que si me pregunta como si le pregunto

¿me quieres?

¿si me quieres?

le dé como me dé

por respuesta el amor,

la que alcance a entender que ser ricos consiste en que alguien nos ame

o en ser amados

y que ser pobres es no amar ni ser amantes,

o si quiere, al contrario,

ser ricos es amar,

pobres que no nos amen,

la que sueñe con ser ambos un caminante

y sepa que el amar es querer dar un paso

y ser amado otro

y también que el amar y ser amado

no es el fin del camino,

sino que es su principio,

la que cuando comience nuestra historia de amor hablemos ella y yo

del amor proyectándolo hacia el mismo futuro

y al llegar esa historia a madurar parlemos

del amor repasando nuestra historia de amor

sin dejar de mirar al presente inmediato

ni al más allá

ni allende,

y en fin para acabar,

que otro amor me reclama,

la que me ame y conozca el qué ama,

mi ser,

y a quién,

a mi persona,

y cómo,

amándome,

y el cuándo,

en todo tiempo,

dónde,

en todo lugar

y cuánto,

todo y más

y por qué,

porque sí

y por qué

y por qué no

y hasta cuándo, hasta cuándo,

hasta el día final.

 

28 – 03 – 2019

 

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