La plaza de Mallabia despide hoy a ‘Txiflis’, dantzari del histórico caserío iurretarra de Ebro

La plaza de Mallabia acoge esta tarde una despedida civil a Jesus Mari Uribelarrea Iturriaga-Etxebarria, reconocido miembro del grupo de danzas de Iurreta y cofundador de Jasokunde abesbatza. El emotivo acto dará comienzo a las 19.00 horas.

Ezpatadantzari Eguna.Iurreta 2017 (64)

Uribelarrea. PHOTO. Iñaki Irazabal Agirre

 

Conocido por todos como ‘Txiflis’, Uribelarrea ha sido un popular dantzari y atabalero durante muchos años del grupo de Iurreta. A esto hay que agregar, su aportación a la etnografía con la publicación en 2016 del libro “Baserrik lanabesak, tresnak eta trepetxuek”, editado por la sociedad de amigos Gerediaga Elkartea y el Ayuntamiento de Mallabia y firmado junto a otros dos autores: Pello Mugarza y Justo Azagirre.

El investigador de Gerediaga Elkartea, Jon Irazabal, ha lamentado su pérdida humana, la de “una irrepetible y gran persona”, enfatiza el iurretarra.

Jesus Mari Uribelarrea Iturriaga-Etxebarria ‘Txiflis’, nació en 1953 en el mítico y a día de hoy desaparecido caserío Ebro sito a orillas del Ibaizabal junto al puente del mismo nombre en Iurreta. Fue derribado hace varias décadas con el objeto de modificar el trazado de la carretera N-634.

De hecho, Uribelarrea siempre solía recordar cómo con cuatro meses a su familia le pilló la gran riada de octubre de 1953 en la que el Ibaizabal anegó Iurreta y él -bebé- tuvo que ser evacuado entre aguas de su casa natal.

Desde joven se implicó en los movimientos sociales, culturales y políticos del momento pero su impronta destacó en el ámbito cultural con su compromiso en la Comisión de Fiestas de Iurreta, movimiento de desanexión de la anteiglesia a la villa de Durango, actos culturales y en pro del euskera, entre otros.

AFAMADO AURRESKULARI · Miembro activo del grupo de danzas de Iurreta se implicó en casi todos las facetas del mismo. “Fino dantzari -relata Irazabal-, bailaba con gran habilidad además de la tradicional dantzari-dantza y las danzas del gorulariu el aurresku y el atzesku, siendo uno de los habituales competidores de Otsue de Berriz y otros afamados aurreskularis en los campeonatos de la Merindad de Durango”.

Tras su época de dantzari txapeldun de plaza fue uno de los “dantza maisus” que transmitieron a la siguiente generación los arriba citados bailes autóctonos, terminando su periplo folclórico “como atabalero del gran txistulari Karmelo Barruetabeña”. Uno de los bertsos de la dantzari dantza de 1971 que se canta en Iurreta a modo de banango dice refiriéndose a él: “Orain nerbijo bako mutila / baina jantzari’ abilla / aurreskularirik iñun bada / Txiflisgana etor dadila / Jesus Mari Uribelarrea Iturriaga-Etxebarria, Ebrokoa Txiflis”.

En el ámbito cultural fue desde 1977 hasta 1984, aproximadamente, miembro de la dirección de Gerediaga Elkartea. “Fueron años difíciles en los que unas pocas personas, entre ellas Txiflis, determinaron continuar adelante  y trabajaron a favor de dicha  aventura cultural que tan magníficos resultados han generado”, valora Irazabal.

Su matrimonio con Mari Carmen Solozabal, pareja de la que nacieron sus hijos Iratxe, Josu y Leire no implicó merma alguna en su compromiso social. El traslado de su domicilio al caserío Atxitxe de Mallabia le condujo a implicarse en el grupos de danzas de la anteiglesia así como en la creación del la agrupación coral Jasokunde de la localidad.

Su compromiso con la cultura vasca y su pasado le condujo, junto a Justo Azagirre y Pello Mugarza a trabajar en el ámbito etnográfico recopilando los elementos de trabajo y vida cotidiana que el transcurrir de la vida habían dejado al margen en los caseríos y viviendas mallabitarras. La investigación tuvo como fruto ‘Baserriko lanabesak, tresnak eta trepetxuek. Iragandako bizimodu baten lekuko’ y fue publicada por el ayuntamiento de Mallabia y Gerediaga Elkartea en 2016.

 

Ayúdanos a crecer en cultura difundiendo esta idea.