BEA UNZUETA, ÚLTIMA CESTERA DE BIZKAIA: “Durango es hostil. Nos vamos a Forua”

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Una vez más, Durango pierde acervo. Una vez más, Durango deja a sus convecinos sin una seña identitaria. Una vez más, una persona necesaria, una de las que citaba Bertold Brecht debe hacer las maletas y buscar un territorio administrativo empático, en este caso, para salvaguardar y transmitir la cestería de castaño. Ella es Bea Unzueta Goienetxe, la última cestera de Bizkaia, la hija del recordado Juanito Unzueta y nieta de Melchor Unzueta, de Garai, llegado a Larrasoloeta ocho años antes de estallar la Guerra Civil.

BEA UNZUETA Iban Gorriti

Bea Unzueta junto al taller y vivienda de Larrasoloeta kalea. PHOTO. Iban Gorriti

Después de tres generaciones dedicadas a este gremio en la casa número 13 de Larrasoloeta kalea, ya tiene decidido dónde comenzar de cero, dónde invertir el dinero que deberá reunir para afincarse en el municipio vizcaino de Forua, ante un Urdaibai de fábula. Nos recuerda en estos momentos a tantas personas de Durango que… coincidimos con ella en decir que esta villa es hostil para la cultura, para lo ancestral, para la identidad de un pueblo a la deriva durante tantas décadas que no sabe a dónde va.

Compra “enquistada”

Esta mañana de jueves hemos estado con ella. Queríamos escucharle. Su discurso es templado hasta que en reiteradas ocasiones rompe a llorar (con razón). Califica al tema de compra de los terrenos, casa y taller que fueron del querido Juanito como “enquistado”. Sin embargo, le notificaron en enero de 2018 que en el momento en que se determinara todo tendría que salir de la vivienda, del taller y huertas en 45 días. “El duelo de tener que salir de esta nuestra casa lo tengo pasado y sé lo que sufriré cuando lo tiren, pero peor es que nadie en este Ayuntamiento ve más allá: en el patrimonio inmaterial. Y no se contempla una transición. Y no la ha querido la misma mujer que pedía, por favor, para sí una transición de su puesto en el Ayuntamiento con su vuelta a la docencia. ¿Por qué no piensa lo mismo para mi trabajo, para la cestería?”, se pregunta.

JUANITO UNZUETA BEA Iban gorriti

Juanito Unzueta y Bea. RETRATO. Iban Gorriti

Incertidumbre desde 2002

La tramitación de los terrenos está en marcha desde 2002 y ya fue plan urbanístico en 2005. Juanito Unzueta murió en octubre de 2017. “Pensaron que al morir mi padre se acababa con todo y ya está. Lo veían ya chupado. Pero, ¿y quienes seguimos?”, otra pregunta sin respuesta.

Bea quiere dejar muy limpia la versión de su padre. “Él siempre trató de ayudar. Le ofrecieron todo el dinero y más en su día, lo que hoy, sin embargo, nos tasan a precio de huerta. No tienen en cuenta ni la vivienda, ni el taller ni la actividad ancestral”, valora entre lágrimas y va muchísimo más allá: “No consiento el relato oficial que se inventaron en su día de que nuestra casa era un impedimento para la carretera de Larrasoloeta. Es más, aita cedió nuestro paso para uso peatonal, pero hay que recordar que esta casa es de 1928 cuando no existían la empresa de los Oñate ni la marmolería ni nadie. Nuestra casa no molesta. No hace el camino más estrecho. ¡Que quede claro!”, reivindica por si quedaba alguna duda.

El dinero y el interés una vez más por delante de la persona.  El dinero y el interés una vez más por delante de la persona en Durango. En esta unidad de ejecución se van a levantar 130 viviendas. Una nueva carretera unirá Larrasoloeta con Komentukalea. “La carta de 2005 está redactada en un tono impresentable. Se repetía doce veces las palabras derribo inminente y que éramos un punto negro”.

¿Punto negro?, le cuestionamos. “Nosotros estábamos primero, desde que vino mi abuelo de Garai a vivir aquí. En 1928 ya trabajan el castaño”, insiste quien valora que “Durango es ya un entorno hostil para mí y para la cestería, cuando somos únicos en Bizkaia“.

BEA iban gorriti

Bea Unzueta. PHOTO. I. Gorriti

“Si han tirado la estación del tren…”

Bea defiende aquel lugar donde su padre y aitite le transmitieron un oficio que en Francia, por ejemplo, está avalado por las políticas agrarias y amparado. También en Catalunya cuenta con un apoyo aquí invisible. “Si tiraron la estación, cómo no van a tirar lo que más queremos. Me veo en la tesitura de llevarme todo el conocimiento a Forua”.

Esta luchadora, madre de dos hijos que han crecido en la casa de Larrasoloeta, tiene mil proyectos, todos positivos, sin embargo tomarán raíz a media hora de Durango y el Ayuntamiento vuelve a dejar que otras administraciones con mayor sensibilidad cultural les acojan con los brazos abiertos.

La tienda de Artesanía Unzueta del casco continuará abierta

La tienda de artesanía Unzueta, regentada por un hermano de Bea, continuará abierta. “Tengo proyectos también para ella de futuro, pero ahora tengo que ver cómo logro todo en Forua. Porque quiero que no solo sea taller sino también centro de interpretación no al uso, para lo que me piden muchos requisitos”, vuelve a emocionarse quien ya no baja a diario a trabajar el castaño como lo hacía meses atrás. De hecho, ha sido una de las primeras personas de la villa en entrevistarse con la alcaldesa entrante, Ima Garrastatxu. “Estamos a tiempo de sentarnos todas las partes y buscar una transición a esta actividad”, añora.

 

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One Response to “BEA UNZUETA, ÚLTIMA CESTERA DE BIZKAIA: “Durango es hostil. Nos vamos a Forua””

  1. Raul dice:

    Animo Bes, no renuncies a quedarte en tu pueblo.
    Tu padre teu lo agradecería.
    Qué poca sensibilidad la del ayuntamiento. Que la nueva corporación haga lo necesario para que tu actividad tan tradicional y envidiada en tantos lugares se mantenga en Durango e incluso tenga apoyos institucionales para que prospere y lleve el nombre de Durango en todas las ferias y eventos como hasta ahora.

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