Canciones por Jimmy, lágrimas y reivindicaciones por un amigo en su despedida

Personas que viven en la calle han rendido hoy un homenaje a Jimmy, vecino de Azkoitia que tras semanas enfermo encontró la muerte en un cajero automático de una sucursal bancaria de Durango. Sus amigos han querido cantarle, leer un reivindicativo manifiesto, y le han llorado, llorado también entre nervios.

Más de un centenar de personas se ha acercado a arropar esta tarde de sábado al cantante conocido como El Reciclador 10, un habitual del pórtico de Santa María., y su intento por reclamar derechos para las personas que viven en la calle o se encuentran en el umbral de la pobreza. Es conocido por todos como Humprey, es de Berriz, y hoy ha recordado sus días más duros, durante cuatro años sobreviviendo en una furgoneta no preparada para vivir sin frío. “Hace dos años yo también vi la muerte de cerca por el frío”, ha amplificado ante los presentes.

Mientras tanto, desde la zona de los bancos del pórtico sus amigos apoyaban lo que reivindicaba tanto él como otro compañero, ambos de Berriz. En uno de los bancos, otros dos amigos habían colocado para la ocasión dos velas y ramos de flores en Homenaje a Jimmy. Al escuchar las diatribas de Humphrey, se emocionaban. Secaban lágrimas de aprecio por Jaime, un tipo “majo y agradable”, valoran. “El que pedía en el BM”, matizaban.

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Dos amigos de Jimmy encienden velas en el pórtico de Durango. PHOTO. I.G.

Este grupo ha invitado a la ciudadanía a que firme un texto para que las instituciones con competencia en la materia incrementen los días de acogida en el albergue de Tabira. “Solo se puede estar tres días seguidos y ¿luego, qué? ¿Un día a grados bajo cero a dónde vamos?”, preguntan y van más allá: “Jimmy llevaba enfermo y, ¿no lo veían? Si estaba moribundo…”. Desde lejos se oye gritar “y solo hay siete plazas, pocas, y si está lleno a la calle”.

Agradecidos

El músico ha agradecido a aquellos pequeños comercios, bares y restaurantes que “siempre nos dan algo, nos preparan unos tuppers o los pinchos de cuando van a cerrar”. También lo ha hecho a la encargada de la Caja Laboral donde perdió la vida el guipuzcoano de 49 años. “Gracias a la directora que me ha dicho que iban muchas mujeres a quejarse de que Jaime estuviera allí. Que le echaran. Y ella les respondió muy bien”, negándose.

A continuación, Humphrey Cao ha tomado su guitarra y ha cantado primero a los niños y niñas, un público por el que se desvive el berriztarra. Ha interpretado bandas sonoras de Bob Esponja o La patrulla canina. Mientras tanto, los minutos pasaban entre el frío de la noche duranguesa y la humedad superlativa del pórtico. Fuera llovía.

Un concejal estaba presente en el acto realizado con permiso del Ayuntamiento de Durango.

Y continuaban las canciones, y las lágrimas de impotencia por la pérdida de un amigo, para otros de un desconocido. “La familia de Jimmy mismo no sabía que vivía en la calle”, aportan quienes le recuerdan, aprecian y querían vivo. Murió, de forma paradójica, junto a una máquina que te da tu dinero y junto a la que buscó calor el hoy homenajeado, despedido con continuas muestras de cariño.

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