A Jabier Jaio, buen amigo con sonrisa de niño grande

jabi artaraz

Jabi Artaraz

· Profesor de Lauaxeta Ikastola

Ayer, miércoles, despedimos al bueno de Jabier Jaio, amigo pasionista que vivía en su entorno rural con sus vecinos y amigos, por ellos y para ellos, con una sonrisa de niño grande. Quisiera destacar ocho puntos que me harán recordarle siempre, con aprecio, con todo el cariño del mundo. 

JAVI JAIO

Jabier Jaio Etxeita.

 

Profesor de Religión de la ikastola Lauaxeta

Durante muchos años fue profesor de Religión de la ikastola Lauaxeta en los cursos de ESO y Bachillerato. Pero por motivos de trabajo en la comunidad pasionista, en la parroquia, en el hospital de Galdakao y otras muchas actividades… tuvo que dejar esa actividad hace ya muchos años. Estimo que le llenaba más la aportación que realizaba en su entorno más próximo de parroquia, comunidad pasionista… que la formación académica de los jóvenes en la ikastola.

Deportista: palista y mendizale

Hace muchos años también nos dedicábamos a jugar a pala en la ikastola después de impartir las clases cada uno de nosotros con nuestros alumnos respectivos. Era un palista muy competitivo, ganador. Se echaba a todas las pelotas como si no hubiera un mañana. Se entregaba 100% al partido como se entregaba a todas sus responsabilidades.

Después de esos partidos de pala que jugábamos le he visto muchas veces en Gorbea, un lugar que frecuento muy a menudo. Solía ir con amigas de Euba, Amorebieta, Lemoa… Le he visto bastantes veces el día de San Inazio y el último día del año que es una tradición muy arraigada en Bizkaia el ir a Gorbea.

Setero

Le encantaba ir a por los boletus en esta época otoñal. Muchas veces me preguntaba si había setas en Urkiola. Cuando no tenía actividades o tareas en la parroquia o en otras facetas de su día a día y entre semana aprovechaba para salir al monte a ir a por setas y, si no había setas, compartir de la amistad y del paseo de ese día.

Cuidador de su huerto de árboles frutales, verduras y hortalizas

Ya desde finales del invierno hasta finalizar el otoño se le veía acompañado de algún vecino en el huerto colindante a la ikastola, podando los árboles, trayendo estiércol para su huerto, quitando las malas hierbas a sus verduras, cortando hierba, recolectando fruta, pimientos, tomates, vainas…

Auzorik auzo

En el año 2006 editamos un libro de fotos del entorno de Orue con la celebración de los 50 años del servicio pasionista en Amorebieta-Etxano. Una publicación que se regaló a cada familia del entorno de Orue de los barrios de Montorra, San Miguel, Saratsu, San Antonio, Bediaga, Euba, Berna, Bernabeitia, Bernagoitia y Orue. En cada uno de estos barrios tuvimos como contacto a un vecino para que nos ayudara a relacionarnos con todos los vecinos de cada barrio y, así, poder charlar con ellos y realizar unas encuestas y ver las necesidades personales y sanitarias de todos los vecinos. En todo este trabajo que realizamos Eneko Olabarri y yo mismo fue muy importante la labor de Jabi Jaio, ya que conocía a todas las personas de esos barrios y los responsables que nos presentó eran muy buenos coordinadores para esa labor. Además, Jabi era visita casi semanal en muchas de esas viviendas por su relación personal y pastoral con los vecinos.

Mucho trato con los vecinos

Era muy fácil verle por los bares del entorno tomando algún vino con los vecinos de los barrios del entorno de Orue, sentado en la terraza en una alegre tertulia, comiendo en algún txoko del entorno, viviendo las fiestas de los barrios, cantando, bailando…

Coro de la parroquia

Otro de sus sueños era crear un coro en la parroquia de Orue (y sí que lo creó), preparar entre semana las canciones con el grupo, celebrar la eucaristía en la parroquia para los vecinos con sus amigos del coro y, después, más de una vez, disfrutar de esos mismos amigos en el comedor que tiene la parroquia en sus aledaños con una cena o una comida en muy buena compañía, una compañía que le llenaba y con la que compartía sus inquietudes, sus alegrías… ¿Y qué va a pasar ahora con ese grupo del coro? No lo sé. Él era el alma máter de ese grupo humano. Como me dice un miembro del coro “beti matrakan beragaz eta bera barik ezer ezin egin”.

Una persona que se resistía a decir un NO si veía que su aportación era necesaria en algún lugar próximo a su entorno

Ha sido párroco de Orue, superior de los pasionistas, capellán del Hospital de Galdakao (porque los pasionistas que llevaban ese trabajo ya no viven), párroco en Amorebieta (cuando tenía bastante sin tomar más responsabilidades) y ha tenido otro sinfín de responsabilidades porque era fiel a su cometido cristiano en su entorno más cercano. Vivía cada instante diario aquí y para todos.

El funeral por el iurretarra Jabier Jaio, fallecido ayer, se oficiará esta tarde en la parroquia pasionista de Orue

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