10 falsas creencias en el deporte y la salud

OSCAR VILA

Óscar Vila

· Fisioterapeuta y triatleta

 

1.- “Es buenísimo tomarse una cerveza después de hacer deporte o una copita de vino con cada comida”

No es cierto. El consumo de alcohol no tiene ningún beneficio por muy baja que sea la cantidad ingerida. Lo único que se podría afirmar es que un consumo ocasional y moderado no tiene por qué ocasionar efectos negativos. De todas formas, la recomendación de la Organización Mundial de la Salud es la siguiente: “Alcohol, cuanto menos mejor”. Si disfrutas con una cerveza después de hacer deporte de vez en cuando, adelante, pero siempre sabiendo que hay opciones que realmente son saludables como una pieza de fruta fresca o un puré de frutas batidas. Si quieres consejos individualizados acude a un Dietista-Nutricionista colegiado.

Fuente:
Organización Mundial de la Salud
http://www.msc.es/profesionales/saludPublica/prevPromocion/docs/FrameworkSP.pdf

2.- “A mi edad ya tengo que bajar el pistón con el deporte y dejar las pesas”
No es cierto.
Las recomendaciones actuales en cuanto a actividad física indican que a partir de los 65 años habría que aumentar un poco la cantidad de actividad física incluyendo ejercicios que trabajen mejorar el equilibrio y prevenir caídas. Estas son las recomendaciones de actividad física MÍNIMA para un adulto según la OMS:

Al menos 150 min semanales de actividad física moderada / 75min intensa
(siendo mayores los beneficios en torno a los 300 minutos)
+
Actividades de fortalecimiento de grandes grupos musculares 2 o más días a la semana

Fuente:
Organización Mundial de la Salud
http://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/physical-activity

3.- “Correr es malo por el impacto que tiene, sobre todo si ya tienes algo de artrosis”

No hay evidencia científica de que esto sea así. Nuestro cuerpo está preparado para saltar, correr, bailar y moverse sin miedo. A veces imaginamos nuestro cuerpo como una máquina que se desgasta con el uso, y suele suceder lo contrario. A mayor movimiento y actividad el cuerpo responde remodelando los tejidos y mejorando su funcionamiento. Si tienes dudas sobre cuál es la cantidad correcta de ejercicio para ti consulta un preparador físico y si tienes alguna lesión y quieres saber qué te conviene acude a un fisioterapeuta.

Fuente:
The American Journal of Sports Medicine
http://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/0363546516657531?journalCode=ajsb

4.- “Me han diagnosticado una hernia discal en la espalda y eso es para toda la vida…”

No es cierto. Antiguamente se creía que las hernias discales eran un proceso no reversible, pero ya se ha probado que un gran porcentaje de las hernias discales desaparecen después de un tiempo. Por lo tanto, no hay que tener miedo a este diagnóstico y hay que seguir con una vida normal, incluyendo una rehabilitación para mejorar este problema. La cirugía debería ser la última opción, recurriendo a ella solamente cuando existan síntomas que impiden una vida normal y no mejoren con fisioterapia.

Fuente:
“Clinical Rehabilitation”
http://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/0269215514540919?journalCode=crea

5.- “Siéntate recto o vas a hacerte daño en la espalda”
No hay evidencia científica de que esto sea así.
Cualquier postura que se prolongue demasiado es negativa, a excepción de posturas muy extremas, pero no es habitual que nos sentemos en ellas. Lo ideal es cambiar de postura lo máximo posible. Muchos países utilizan escritorios elevables para pasar un rato de pie y otro sentado. Cuanto más variemos la postura, más nos movamos y menos repitamos posturas, ¡mejor!

Fuente:
“Human Factors”
http://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/0018720814528003?journalCode=hfsa

 6.- “Estirar es lo mejor que existe para evitar lesiones”
Estirar es un tema de gran controversia.
Hay gente que experimenta beneficios cuando coge el hábito de estirar y gente que apenas estira nunca. Lo cierto es que a día de hoy es difícil hacer una recomendación basada en la evidencia. A día de hoy estos parecen ser los aspectos más importantes en cuanto a estiramientos:

Mantener un rango de movilidad adecuado a la actividad que se realiza
-Cambiar los estiramientos pasivos (estiramientos mantenidos de grupos musculares concretos sin contracción muscular) por estiramientos en los que existe una contracción del grupo muscular que se estira, o posturas que involucren a otras regiones del cuerpo.

Evitar estiramientos pasivos antes de la actividad ya que reducen ligeramente la fuerza del grupo muscular estirado y cambiarlos por estiramientos con movimiento y estiramientos balísticos.

Fuente:
“Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports”
https://onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1111/j.1600-0838.2009.01058.x

7.- “Tengo que hacer abdominales para bajar esta tripa”

Hacer ejercicios de abdominales no es más efectivo que cualquier otra actividad física para reducir la grasa abdominal. No es posible escoger la región de la cual perdemos grasa. La grasa se va eliminando de manera homogénea y aunque en cada persona puede acumularse en unas regiones más que en otras, esto no va a cambiar en función de los grupos musculares que trabajemos. Si tu objetivo es perder grasa, restricción calórica y actividad física serán tus aliados. No existen atajos. Si necesitas asesoramiento para este tema acude a un Dietista-nutricionista para cambiar tu alimentación y a un preparador físico para planificar tu ejercicio.

8.- “Nadar a espalda es lo mejor para personas que sufren dolor de espalda habitualmente”

A nivel general, una persona que sufra dolor de espalda habitualmente puede hacer la actividad física que más le guste: bailar, correr, hacer pesas, nadar a mariposa, nadar a braza… no debería haber prohibiciones a nivel general. Puede haber gente que requiera unos ejercicios concretos, los cuales deberían ser confeccionados por un fisioterapeuta. A pesar de ello, posiblemente podría compaginarlos con cualquier otra actividad. Si tienes dudas de las actividades que puedes realizar consulta un fisioterapeuta, pero no tengas miedo de realizar cualquier actividad con la que disfrutes.

Fuente:

“The Lancet”

https://www.thelancet.com/series/low-back-pain?code=lancet-site

9.- “Me han hecho una resonancia y han salido un montón de cosas, tengo esta zona destrozada”

No te preocupes. Primero pregunta al profesional que tengas en frente cuáles de esos hallazgos son realmente importantes. Muchas de las cosas que aparecen en las pruebas de imagen son normales. Las canas, las arrugas, pequeñas manchas… son cosas que vemos como normales en la piel. Sin embargo, cuando encontramos estas cosas en los huesos o las articulaciones les prestamos más atención de la que merecen.

Fuente:
“Journal of Pain Research”
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5214701/pdf/jpr-10-047.pdf

10.- “Con el trabajo no tengo tiempo para nada, lo único que me apetece es sentarme en el sofá cuando llego a casa”.
Esto no es un mito
. Es una realidad que vemos cada día los profesionales de la salud. Todos debemos de tomar conciencia de la importancia de la actividad física. La inactividad es uno de los principales riesgos de padecer enfermedades no transmisibles y de mortalidad a nivel mundial. Además, ya no se trata solamente de vivir más, si no de tener calidad de vida el tiempo que estemos vivos.
“Quien no tiene tiempo para cuidar de su salud, algún día tendrá que tener tiempo, dinero y paciencia para cuidar de su enfermedad”.

Fuente:
Organización Mundial de la Salud
http://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/physical-activity

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