El poder es de la gente

ARitz Brabo

Aritz Bravo

El pasado sábado 5 de marzo tuvo lugar la charla-coloquio que EH Bildu organizó dentro de su proceso de elaboración de una ordenanza de participación ciudadana. Pese al mal tiempo que acompañó esa mañana, unas 50 personas se acercaron a oír las diferentes experiencias sobre el poder popular y participación ciudadana que compartieron las ponentes Miren Larrion (EH Bildu Gasteiz) y Albert Botran (CUP). Por problemas de última hora, el tercer ponente, Álvaro Montes, miembro de Anova y concelleiro de Participación Cidada en Ferrol, no pudo finalmente acudir al acto.

EHBILDU

Como dijo Ion Andoni Del Amo, concejal de la coalición y presentador del acto, el objetivo era ponerle el broche final a la creación de la ordenanza, en la que han participado diversas asociaciones de barrio y sectoriales, y que ha sido presentada y registrada en el Ayuntamiento este jueves 10 de marzo. Ion Andoni reconoció la inestimable labor de toda la ciudadanía, que de manera individual o como asociación, ha ayudado en este proceso. Por ello dio las gracias a todas ellas y afirmó la voluntad de EH Bildu de seguir en contacto en futuros proyectos. La charla quería, además, contextualizar la ordenanza no como un objetivo final, sino como un paso más en los procesos populares de cambio y recuperación ciudadana de las instituciones que están emergiendo en distintos lugares, tras años de secuestro de las mismas por élites políticas y económicas, en muchas ocasiones al servicio del capitalismo de amiguetes.

Respecto a las ponentes, Miren Larrion nos habló de cómo diferentes movimientos, que surgieron desde la autoorganización popular, pudieron incidir en la política local y del herrialde, provocando posicionamientos políticos inequívocos y cambios en los espacios de poder. Como ejemplo de dicho poder popular citó la lucha contra el fracking, que obligó a posicionar a diversos partidos contra ello, y el movimiento Gora Gasteiz!, que consiguió hacer frente al discurso xenófobo y racista del exalcalde de Vitoria-Gasteiz, Javier Maroto, llegando a echarlo de la alcaldía. Lo importante y clave, subrayó Larrion, es la organización popular, el empoderamiento de la ciudadanía: nosotras y nosotros somos los protagonistas, el poder es de la gente.

Por otro lado, Albert Botran, parlamentario y portavoz de la CUP en el Parlament de Cataluña, nos acercó las experiencias de participación ciudadana que se dieron en las consultas independentistas y cómo esa organización popular condicionó la realidad política y social de Cataluña, sirviendo al tiempo como base social para otros debates y fórmulas de participación política. Así, constató cómo esa base popular activa y movilizada había servido como caldo de cultivo para la proliferación del asociacionismo. Al mismo tiempo, también compartió las experiencias internas de la CUP, que basa su funcionamiento y estructuras en métodos de participación, donde las bases tienen total capacidad de decisión; esta capacidad de decidir es clave para la participación.

El debate posterior giró también en torno a la importancia de los procesos de activación y empoderamiento popular y la construcción de alianzas para el cambio, rompiendo la separación entre las instituciones y la autoorganización y participación popular.

Es hora de devolver las instituciones a la gente, desde las poco democráticas de Europa a nuestros ayuntamientos más cercanos. Participación es información, transparencia, control democrático y toma de decisiones con la gente. Participación es que las quejas o propuestas de asociaciones y vecinas y vecinos reciban por respuesta más que el silencio; participación es que podamos presentar y defender propuestas en el Ayuntamiento sin tener que pedir permiso o favores a algún partido político; participación es que las gentes de los barrios –de Aramotz, de San Fausto o de cualquier otro– podamos opinar sobre las cosas a cambiar que pueden mejorar nuestra vida cotidiana. Que podamos hablar, que se nos escuche, que se nos responda como es debido, y que podamos decidir directamente, y no sólo cada cuatro años, sobre las cosas que nos afectan en el día a día. Participación es repartir el poder a la gente, porque repartido no hay abusos, y porque es nuestro.

*Aritz Bravo es concejal de EH Bildu en el Ayuntamiento de Durango

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