El árbol del Astxiki y ‘Blade Runner 2049’

Imanol Marrodan

Imanol Marrodán

· Es un artista contemporáneo

El otro día viendo Blade Runner 2049 me llamó la atención las primeras imágenes donde aparece un árbol seco, muerto, sujetado por cables para mantenerlo aún de pie, como testimonio, símbolo de una belleza y función esencial y trascendente… Se deduce que la tierra ya está tan contaminada que no existen bosques. De hecho parece ser que esté árbol se ha convertido en uno de los iconos de esta magnífica película.

Hace tiempo que aprendí a interiorizar que los árboles son seres vivos asombrosos y extraordinarios. Desde los años 80, cuando apenas tenía 20 años, descubrí en el valle de Atxarte un haya solitaria que se alzaba en un pequeño collado del Astxiki. Desde que subí por primera vez allí ha pasado mucho tiempo, pero he ido siguiendo su crecimiento fotografiándolo a lo largo de estos años. Bajo el, enterré a mi gato cuando murió. Y siempre pensé que ese árbol seguiría allí, creando con su presencia ese delicado paisaje, aún mucho después de que yo desapareciese. Pero los procesos y los cambios naturales también pueden ser rápidos y drásticos y ese árbol fue derribado por una tormenta justo hace ahora un año. Un golpe de viento lo derribó.

imanol

Esta sorpresa me entristeció profundamente. Pero con anterioridad ya experimenté que las cosas que damos por establecidas e inmutables pueden cambiar y transformarse repentinamente: Los derrumbes de la cara oeste del Dru en los años 2005 y 2011 barrieron literalmente todo el pilar Bonatti: Más de 500 metros de pared y millones de toneladas desintegraron una vía que escalé en los ochenta. Sencillamente dejó de existir en su forma anterior, casi eterna. Para mi fue una gran conmoción y supuso enfrentarme a la inexorable y rotunda veracidad de los cambios…, de la escala e insignificante proporción de nuestra vida; de la finitud de la aparente inmutabilidad del tiempo y de las “cosas”, en un proceso en constante movimiento. Puede ser evidente, lo que estoy diciendo si, pero un “sistema” hace que esta “hiperrealidad”, se olvide y se deje de tener presente, en la medida de lo posible, para no “condicionar” nuestra cotidianidad.

Volviendo al árbol derribado del Astxiki…, descubrí que ese haya era también muy importante para más gente. Eso hizo que juntos subiésemos a volver a poner en píe el árbol para intentar que sobreviviese. Lo hicimos y para sujetarlo lo anclamos con cables, hasta que echase raíces nuevas y se pudiera sujetar por sí mismo. El árbol, aún muy débil, esta primavera resistió y consiguió hacer brotar tímida y lentamente, sus hojas. Ha pasado ya un año y el árbol sigue vivo. Y eso es una gran alegría.

Y no quiero ni imaginarme un futuro “posible” sin bosques, sin árboles. Contemplando la asombrosa belleza de un esqueleto.

https://www.youtube.com/watch?v=Mu28tha7QBQ

Ayúdanos a crecer en cultura difundiendo esta idea.