Bicicletas por las aceras

Rafael Hidalgo Segurola

Rafael Hidalgo Segurola

Debajo de estas líneas, publico un texto que hace 9 meses envié al Ayuntamiento a través del SAC.  No recibí comentario alguno sobre el mismo. Da la sensación de que la iniciativa o comentario que no gusta a nuestros mandatarios, es castigado con un silencio sepulcral. (Pese a que visten el muñeco de su propaganda de Participación Ciudadana diciendo (sic), que “sus quejas son un lujo”). Esta actitud solo puede provenir de una equilibrada mezcla de prepotencia, ignorancia y malos modos, amén de una nula vocación de servicio público, lo que me reafirma en la idea de que gobernar, para algunos dirigentes políticos, no consiste en solucionar problemas, sino en hacer callar a los que reclaman su solución. Se han instalado – les hemos instalado – en el poder y se han adueñado de él, como si de un derecho divino se tratara.

Pero a lo que iba. El Ayuntamiento de Durango está incumpliendo la Ley en lo concerniente a la circulación de las bicicletas por las aceras de la Villa, lo que me parece particularmente grave toda vez que una entidad como un Ayuntamiento debe dar ejemplo de respeto a las Leyes en vigor. El no hacerlo tiene un nombre muy feo.

El comentario-queja registrado en el SAC citado decía así :

“En la actualidad, existe una gran confusión porque muchos ayuntamientos han aprobado normas específicas de circulación en sus ordenanzas, que van en contra de lo establecido en la ley. Hay Consistorios, por ejemplo, que permiten la circulación de bicicletas por las aceras y se están produciendo sentencias judiciales anulando dichas normativas. 

Nunca me ha parecido lógico que los ciclistas circulen por las aceras, pero no había ido más allá en la reflexión; me picó la curiosidad y consulté el Código de Tráfico y Seguridad Vial sobre el tema, encontrándome con lo siguiente. La Normativa prohíbe taxativamente la circulación de bicicletas por las aceras, si bien el Tribunal Supremo, según sentencia al efecto, autoriza su circulación siempre que las aceras sean de una anchura suficiente y que circulen dentro de ellas por una zona, por un carril bici, perfectamente delimitado y señalado. Solo de esa manera pueden compartir peatones y ciclistas las aceras.

Hacerlo por parte de los ciclistas de otra manera es cometer una clara ilegalidad merecedora de denuncia por parte de las autoridades competentes. Pero la norma dice más cosas, tales como que el uso del timbre en las bicicletas es obligatorio, cuestión que han olvidado hasta los fabricantes de las mismas y que un ciclista subido en su bicicleta no tiene prioridad de paso en uno de cebra ante un automóvil.

Para tenerla es necesario que el ciclista se baje de la bici y la lleve de la mano. En función de lo dicho, no hay más remedio que manifestar que el Ayuntamiento de Durango está haciendo dejación acerca del cumplimiento del citado Código de Circulación lo que me parece una cuestión particularmente grave”. 

Como decía el gran Forges: ¿Adivinan en menos de 5 segundos cuál será la reacción de los mandatarios de nuestro Ayuntamiento caso de que lleguen a leer este comentario, cosa que dudo? Pues eso. Premio por su agudeza.

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