El cenetista Joan Peiró Belis, el gran olvidado

 

Iñaki Astoreka

Iñaki Astoreka

· Iñaki Astoreka es miembro de la Comsión de la Memoria Histórica CNT

El pasado lunes se cumplió el setenta y cinco aniversario del fusilamiento de Joan Peiró. Fue fusilado por el régimen fascista, en 942 en Paterna (Huerta Oreste, Valencia).

Peiró nació el 18 de febrero de 1887, en el barrio de Sants (Barcelona). A la temprana edad de 8 años tuvo su primera andadura en el mundo del trabajo, en una fábrica de vidrio. En esta situación sus conocimientos escolares brillaron por su ausencia. Eran tiempos de necesidad para la clase trabajadora.

Supo sobreponerse a esta hándicap y a los 22 años aprendió a leer y escribir. Siguió trabajando en la industria y junto cetros compañeros fundó la Cooperativa del Vidrio en Mataró. Su compañera Mercedes Olivos,  obrera textil a la que se unió en 1907.

Comienza a tener conciencia de clase en 1906 y su militancia sindical se va fraguando y entre 1915 a 1920, es nombrado secretario general de la Federación de Vidrios y Cristaleros y director de diversas publicaciones.

Compañero dotado de una gran inteligencia y capacidad de trabajo, en 1930 es nombrado director del diario Solidaridad Obrera en 1930 y en 1937 en plena lucha contra el fascismo del diario Cataluña.

En los años 20, sufrió dos atentados organizados por los pistoleros de la patronal. Detenido padeció cárcel en Soria y Vitoria. La CNT le elige como secretario general en 1922.

Llega la dictadura del General Primo de Rivera, avalada por el monarca Alfonso XIII y el sindicato es ilegalizado, sus militantes detenidos. Peiró corrió la misma suerte, 1925, 1927 y 1928 pasó por las cárceles.

Fue muy crítico con la UGT, por su defensa y participación en los jurados mixtos en la dictadura primoriverista, una mancha, de la que el sindicato socialista y el propio partido, pretenden justificar, u ocultar según convenga. La última finalidad de la UGT era que CNT desapareciese por ser el máximo rival la defensa de los intereses de los trabajadores con una clara auto dependencia de partidos que la dirigiesen o condicionasen su manera de entender la lucha social.

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Joan Peiro.

Volviendo a Joan Peiró, en 1936, tras la sublevación de los militares, en el Comité Antifascista de Mataró, siendo nombrado ministro en el  gobierno republicano de Largo Caballero, encargado de la cartera de Industria.

Después de la salida de CNT del gobierno, formó parte del nuevo gobierno de Negrín, como comisario general de la Energía Eléctrica.

El 5 de febrero de 1939, cruzó la frontera francesa, donde pudo reunirse con su familia. Posteriormente se trasladó a París para representar a CNT en la Junta de Ayuda a los Refugiados Españoles (JARE) con la misión de rescatar a los anarcosindicalista de los campos de concentración y que se trasladasen a México.

La invasión nazi le atrapó en tales menesteres, las autoridades francesas libres, le intentaron ayudar para que no cayese en manos de la Gestapo, acción que no pudo llevarse a cabo porque fue detenido y trasladado a Alemania, En 1941 el Ministerio de Asunto de Exteriores franquista pidió su extradición, que tuvo lugar a cabo siendo entregado en Irún el 19 de febrero del mismo año. Fue trasladado a la siniestra Dirección General de Seguridad de Madrid donde fue interrogado y torturado, se tiene constancia de que perdió varias piezas de su dentadura. También fueron extraditados reclamados por el gobierno franquista, Lluis Companys, presidente de la Generalitat, Julián Zugazagoitia, socialista bilbaíno y Francisco Ruíz Salidos, responsable del JARE.

Por eso digo y mantengo que mientras a otros se les recuerda a todo bombo y boato, que Joan Peiró, con mayúsculas es el gran olvidado, los motivos los conozco pero no es en estas líneas donde corresponde explicarlos.

Fue trasladado a Valencia en abril de 1941, donde se inició el proceso sumarial. Para salvar su vida se le propuso dirigir los sindicatos franquistas. Rechazó el ofrecimiento, lo cual precipitó su condena a muerte. El 24 de julio de 1942, fue fusilado con otros seis compañeros en el campo de Tiro de Paterna (Valencia).

Como todos los humanos, Joan Peiró no fue una persona perfecta. Se le criticó su pertenencia como ministro del gobierno republicano, mi parecer es que había que haber estado allí en ese momento. La CNT tenía muchos enemigos y Peiró lo sabía, fue muy crítico con el PCE, por su actuación con el POUM, publicando duros artículos al respecto, lo que le granjeó grandes enemistades. Fue un hombre y un compañero honrado, fiel y consecuente con sus ideas, al igual con otros muchos. Pagó con su vida, el ser cenetista y no venderse el fascismo. Esto dicho simplemente le honra.

 

 

 

 

 

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