En el Día de la Mujer, me sentí orgullosa y luchadora

LAura

Laura Talavera

El 8 de Marzo es un día muy especial, el día de la mujer trabajadora. Yo como mujer, me sentí el pasado miércoles muy orgullosa de todas las mujeres que han luchado antes que yo para conseguir lo que tenemos, aunque aún queda mucho por hacer.

Me siento más orgullosa que nunca y es que puedo decir en mayúsculas que me siento una ¡LUCHADORA! Para quienes no conocéis mi caso os resumiré que hace más de siete años nos metimos a comprar vivienda sobre plano a lo que hoy llaman Barraskilore y la constructora Norvisa no terminó la construcción, dejando en la estacada a todos los que ya habíamos aportado las cantidades que nos correspondían. Comenzamos un camino judicial muy duro, ya que se nos dio la vuelta volviéndose en nuestra contra, cayéndonos condena en costas dos veces, con posibles embargos si no hacíamos frente.

Junto con mi marido Óscar, teníamos claro, que nos podían hundir económicamente, pero no podía ser tanta injusticia y queremos dejar a nuestra hija un legado de buenos valores,ante todo.

Tras siete años y medio de juicios, altibajos y angustia, podemos decir que por fin la justicia nos ha dado la razón. Mi sensación no es que soy ganadora y eso se explica muy fácil… A pesar de ganar esta batalla a Bankia, no conseguimos que la constructora Norvisa pagara por lo que hizo, por lo tanto, se nos quedará ahí esa espinita para toda la vida.

También quiero decir que en estos años además de dinero, han sido muchos disgustos, y no recuperamos todo. En esta clase de casos, cuando te ves involucrado en algo así sin comerlo ni beberlo, lo que sí es importante es buscar un buen abogado y aunque suene a película, os puedo asegurar que en diez meses, los abogados del Defensor de tu Vivienda, dieron luz a nuestro caso, consiguiendo que al menos recuperemos lo aportado.

Hemos luchado hasta el final y hoy podemos decir, que nuestra lucha ha llegado a su fin. Por fin podemos decir que no estamos ligados a esa maldita obra. Y empezaremos un camino mirando hacia delante, orgullosos y con cabeza bien alta. En todo este tiempo hemos tenido momentos muy duros, incluso pensar en encadenarnos a la obra… y en esos momentos es cuando estaban ahí los amigos y amigas y familiares, por lo que un gracias a todos ellos. ¡Va por vosotros y vosotras! ¡Hoy recogemos el fruto de lo que hemos sembrado!

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