¿Dónde está la justicia?

LAura

Laura Talavera

Pasa la vida y te vas encontrando obstáculos por el camino, como si fuera una carrera. Somos fuertes y te das cuenta de ello cuando los vas salvando. Aunque te pares un rato, no importa, la carrera sigue y no hay que abandonar. Hay que LUCHAR por lo que es justo… Y por eso os lo cuento, para haceros partícipes de una carrera que parece no tener fin…

En 2007, mi pareja y yo decidimos comprar un piso sobre plano en Atxondo (Barraski), con esa ilusión de una primera vivienda. Hicimos entrega de casi 50.000 euros.

La entrega de la vivienda era en junio de 2009. Y en teoría, la memoria de calidades era bastante buena: fachadas sin necesidad de tanto mantenimiento, domótica, etc…

El contrato tenía que ir acompañado de un aval bancario, que nunca llegó, por lo que tuvimos que denunciarlo en Consumo.

Pararon las obras y ya no solo es que no tuviéramos los avales, si no que las viviendas se quedaron a medias.

Mi piso, concretamente solamente con la estructura, ya que era segunda fase y la primera casi terminada. De hecho, ahora mismo esta fase está ‘Okupada’.

Pasaron más de dos años para que se celebrara un primer juicio en el Juzgado de Durango, y como en este tiempo la constructora Norvisa no había dado señales de vida, estaba en «situación de rebeldía», lo que suponía que no tendría defensa.

Ante la indefensión de la constructora y siendo un caso tan claro, el juez que ejercía en ese momento dictó sentencia a nuestro favor, pero el buen sabor de boca nos duró poco, ya que Norvisa recurre acogiéndose al artículo 500-501, alegando que el juzgado de Durango no es competente.

Se celebra un segundo juicio en el mismo juzgado, pero con otro juez. Y la sorpresa fue, no solo que tenía razón Norvisa, sino que además nos condenan en costas.

Las costas ascendían a 90.000 euros, pero pudimos negociar con el abogado de Norvisa para que nos lo redujera a 30.000. Si no hacíamos frente a este pago, nos podían llegar a embargar.

Es entonces cuando una se pregunta: ¿Dónde está la justicia? Te ves de repente en una embajada, que sin hacer absolutamente nada malo, las cosas en vez de ir a mejor, empeoran.

Es triste acudir a un juzgado en busca de ayuda y veas que la justicia no es justa. Al menos, no para mí.

Total que el caso es trasladado al juzgado de Bilbao a finales de 2013, juzgado en teoría competente.

Y seguimos sin tener juicio…

Primero se perdió nuestro expediente, luego nos lo quisieron anular por ir varios denunciantes en la misma demanda, a continuación nos lo retrasaron argumentando que el otro abogado no podía acudir… Y así estamos, pensando en qué va a ser lo siguiente…

Está siendo una carrera muy dura, no solo económicamente hablando, sino también a nivel emocional.

Me levanto muchas mañanas diciendo «lo dejo, no puedo más», pero el dejarlo no es solución, ya que mientras no haya un juez que resuelva mi contrato, sigue vigente, por lo que podrían terminar de construir y pedirme el resto del dinero. Algo a lo que ya no puedo ni quiero acceder. Tengo 35 años y he tenido que hacer mi vida… Empecé denunciando hace casi 7 años.

La constructora, no cumple plazos de entrega, no cumple memoria de calidades, no entrega avales, y la justicia nos condena en costas…

Mi petición es clara: Rescindir contrato y devolución del dinero. ¡Justicia ya!

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