ETA, 8 de abril, por fin…

 

Iñigo Zabala

Iñigo Zabala

· Iñigo Zabala (Durango, 1976) es trabajador social, mediador familiar, con Máster en Intervención Social 

Día 8, día 8 de abril, día 8 de abril del año 2017.

Ese día, el 8 de abril del 2017 cambia una época, cambia una situación, cambian de forma definitiva muchas cosas, muchas de verdad.

Cuando nací, hace unos cuantos años ya, existía una organización armada llamada ETA, que en 1962 había celebrado su primera Asamblea, cuando mi madre tenía únicamente 12 años. Cuando nací, llevaba años publicado el libro Vasconia, de Federico Krutwig, que aunque con dificultad para continuar una línea lógica, hace hincapié en la lucha armada, y que tuvo un impacto considerable en aquellos duros, muy duros, años de la dictadura franquista. Cuando nací, habían ocurrido movimientos políticos y sociales dentro de una Euskadi, que ni siquiera se llamaba así. Cuando nací y crecí, llegué a creer que aquello era “normal”. Como todos.

Muchos son los años que han pasado desde aquella lejana década de los 60, cuando la aparición de una organización armada y las réplicas gubernamentales, comenzaron a llenar los espacios de los mass media con impactantes imágenes de personas fallecidas y/o heridas, indiferentemente fuera en actividades legales o actividades ilícitas. Pero no era “normal”. Nunca quise estar “en un lado o en el otro”, parecía algo dicotómico. No quiero tener que situarme entre las opciones A o B. ¿Y si mi opción era C? ¿O D? ¿O tal vez la Z? Parecía imposible…

Pero el sábado 8 de abril del 2017, parece que algo finaliza. Algo desaparece y se abre un nuevo escenario, más complicado políticamente que el anterior, pero sin armas. Espero no ver nunca más esas imágenes macabras de dolor en prensa, radio y televisión, pero ahora ya, no tengo únicamente dos opciones. Tengo las que quiera tener, y eso, como sociedad, es algo que nos vamos a tener que ganar. Ya no es blanco o negro. Ahora, si queremos, puede llegar el arco iris.

Pero no quiero centrarme en los conceptos simplistas de “estos” y “aquellos”. Aquí todos hemos sufrido. A nuestra manera, pero todos hemos sufrido. Y lo peor no es haber sufrido, sino que era la consecuencia de la voluntad de los “unos” y los “otros”. Voluntad de hacer sufrir, como si fuera “el horror” que describía Joseph Conrad en su libro El corazón de las tinieblas (1899).

Como bien recoge Luigi Bruni en su obra de Storia politica dell´esercito di liberacione dei Paesi Baschi (Tranchida Editori. Milano: 1980) traducido y publicado posteriormente por la Editorial Txalaparta (1987), muchos fueron los motivos por los que apareció una organización armada en esta tierra. En cualquier caso, la ausencia de democracia y respeto a los Derechos Humanos, conllevaron a la aparición de lo que actualmente llamamos “problema de la violencia”.

El arco iris puede llegar si lo construimos entre todos, si apoyamos el concepto democracia, que no tiene únicamente que ver con ejercer un derecho a voto cada cierto tiempo; y sobre todo, si respetamos los Derechos Humanos. Los Derechos Humanos, un texto de 9 páginas y 30 artículos. Parece una nimiedad, pero supone la base de la humanidad (Adoptada y proclamada por la Asamblea General en su resolución 217 A (III), de 10 de diciembre de 1948). Por si alguien tiene interés en recordarlos, dejo un link http://www.ohchr.org/EN/UDHR/Documents/UDHR_Translations/spn.pdf

Tras tanto recorrido, llegará un día que nuestros nietos y nietas nos pregunten desde la lejanía “¿Cuándo sucedió?”. Y con orgullo podamos responder, fue el sábado 8 de abril del año 2017.

Y este sábado, día 8 de abril del año 2017, finaliza una época, tantas veces esperada y tan ansiada por muchos, por casi todos.

Día 8, el 8 de abril, el sábado 8 de abril del año 2017, por fin…

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