Ayuntamiento Km.0

Rafael Hidalgo Segurola

Rafa Hidalgo

Un coche llamado Km. 0 lo es cuando ya está matriculado por el concesionario. Suelen ser vehículos que los han utilizado para personal propio, con poco kilometraje y una antigüedad que no supera los 6 meses, o coches en exposición en el propio concesionario, a estrenar. Por extensión se ha puesto de moda denominar así a productos realizados en las proximidades de sus centros de consumo y de ello tenemos aquí en el País Vasco algunos ejemplos como la leche y la carne de vacuno.

Por un lado, se trata de despertar la fibra sensible de “consuma productos producidos aquí” aduciendo además que al no venir de lejos la contaminación que se haya producido en su transporte es reducida. Hay buena parte de solidez en la segunda parte del argumento ya que consumir manzanas chilenas o kiwis y cordero de Nueva Zelanda o naranjas sudafricanas, bajo el punto de vista conservacionista es una aberración.

Hasta aquí una breve explicación sobre el Km.0, tema que abre a la imaginación cosas como estas: ¿Se imaginan ustedes. un Ayuntamiento regido por profesionales de la gestión y no por simples -y a veces poco dotados- aficionados y que esos profesionales sean de Km.0, es decir del pueblo por un lado y por otro que el centro de decisiones a tomar en el pueblo no se encuentre a 30 o 42 kilómetros por poner dos cifras al azar? Sigan excitando la imaginación y supongan que -de verdad, no de boquilla- la transparencia en la gestión y la participación ciudadana tendrían plena vigencia en el modo de gestionar ese gobierno local. Pues es en este momento en el que comparada con la actual política municipal, en general, habría que decir como Luther King: I have a dream.

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