La salud se construye a lo largo de toda tu vida

Julia Perera

Julia Perera

· La duranguesa Julia Perera es psicóloga y profesora de yoga

Todas las personas deseamos una larga vida con buena salud. Y es que la salud es un pilar fundamental de nuestra vida. Se construye a lo largo de toda la vida. Abarca todos los aspectos del individuo y se alcanza a través del cuidado de nuestro cuerpo, nuestros pensamientos, emociones y relaciones. Así, entendemos la salud como algo que va más allá de la ausencia de enfermedades, ser o estar saludable: implica alcanzar un estado de completo bienestar físico, emocional y social.

La salud es un estado de equilibrio y bienestar que nos permite vivir de la mejor manera posible, mantenerla depende de múltiples factores, tanto individuales como ambientales. Entre los primeros, tenemos por un lado, los factores biológicos que están relacionados con la propensión que heredamos de nuestros padres y madres para padecer ciertas enfermedades, que según nos dice la ciencia, esta herencia sólo marca una tendencia o probabilidad mayor o menor de desarrollar determinado tipo de enfermedad o no.

Por otro lado tenemos nuestro estilo de vida y las decisiones que tomamos, que según nos dicen los expertos, es un factor determinante para nuestra salud. Además de estos factores individuales, hay factores externos como el ambiente y el entorno en el que vivimos que influyen notablemente en nuestra salud.

Se hace necesario ponernos a reflexionar en torno a cómo repercuten en la salud nuestro estilo de vida y las decisiones que tomamos con respecto a diversos aspectos de nuestra vida como la alimentación, el ejercicio físico, las relaciones que mantenemos, el estrés y las emociones que suscitamos en nosotros mismos; así como también debemos reflexionar sobre cómo nos afectan factores ambientales como la contaminación del aire o el agua que consumimos, la carga electromagnética a nuestro alrededor, entre otros.

Por otro lado, es importante conocer cómo interactúan entre ellos los factores biológicos, ambientales y conductuales, pues a la larga, cada decisión que tomamos puede beneficiar o perjudicar nuestra salud. Con ello queremos decir que si por ejemplo, sabemos que nuestro sistema digestivo es nuestro punto débil, y en lugar de tomar consciencia sobre ello y cuidar el tipo y la cantidad de comida que ingerimos comemos desmesuradamente o con demasiado picante o cosas difíciles de digerir lo lógico es que tengamos problemas cada vez más complicados en nuestras digestiones y en nuestros órganos digestivos.

Una de las actividades más importantes a emprender sería conocer o identificar aquellas situaciones o acciones que favorecen la aparición de enfermedades (factores de riesgo), establecer acciones para su control y suspender hábitos perjudiciales para la salud, como pueden ser: el consumo excesivo de tabaco o de alcohol, el estrés, las emociones negativas, malos  hábitos alimentarios, el sedentarismo… Con ello podremos prevenir en lugar de curar o lamentar.

Además de identificar factores de riesgo y minimizar su impacto, dentro de lo posible, en nuestra salud también podemos conocer, identificar y aprender nuevas conductas o acciones que favorezcan un estado de salud óptimo, de bienestar y vitalidad como puede ser: alimentarnos correctamente, hacer ejercicio de manera habitual, aprender hábitos de autocuidado, gestionar adecuadamente el estrés emocional, cuidar las emociones, promover relaciones personales satisfactorias, etcétera.

El conocimiento nos empodera y nos permite tomar las decisiones que en diversos ámbitos y momentos de nuestra vida nos sean favorables, promuevan y protejan nuestra salud y las de los nuestros en aras de lograr vivir en armonía, y poder disfrutar de un estado completo de bienestar y plenitud física, mental, emocional y social.

Ayúdanos a crecer en cultura difundiendo esta idea.