Más de 4 cuentos clásicos contra la violencia de género

Gontzal Uriarte

Gontzal Uriarte

Sí, los cuentos clásicos son sexistas, monárquicos y heteronormativos. Hay decenas de artículos científicos que así lo interpretan porque es obvio. Las mujeres suelen ser las cuidadoras, son siempre las salvadas y preocupadas por su belleza, en cambio los hombres son los que arriesgan, salvadores y ostentadores de poder. Sin embargo, no existe príncipe que insulte, pegue o abuse de la princesa amada. El razonamiento que suele llevar a pensar que los cuentos clásicos promocionan la violencia de género, es debido a que pensamos que el sexismo es lo mismo que la violencia de género, o dicho de otro modo, que el poder es una forma de violencia. Pienso que este razonamiento es falso.

Voy a detenerme en esta cuestión puesto que me parece importante.

Ser machista, racista u homófobo son opciones ideológicas que no tienen pena de cárcel puesto que somos libres de pensar lo que queramos, eso sí, amenazar a una mujer, por ser mujer, es violencia de género o apalear a un negro por ser negro es delito de odio. No confundamos, por favor, el poder, la autoridad o el desequilibrio de poderes, no es violencia. Hay infinidad de ejemplos en los cuales una la desigualdad de poder no implica violencia. Violencia de género es cuando se pega, insulta o existe un control abusivo sobre la persona, por ejemplo: control de teléfono y redes sociales, enfadarse si habla con otro hombre u amigos, prohibirle salir de casa o trabajar fuera de casa, intentar limitar las visitas a familiares, impedirle tomar decisiones sobre las finanzas de casa. Eso es abuso del poder, y sí, está penado. Lo podéis comprobar en la encuesta europea sobre violencia de género.

Toda violencia de género es sexista, pero no todo el sexismo es violencia de género.

El sexismo es la ideología que alimenta el maltrato contra las mujeres, pero no es el factor único. Se necesita que un persona, normalmente violenta o tóxica, cometa el maltrato. Hay miles de hombres y mujeres que aún siendo sexistas, es decir, que actúan bajo esquemas tradicionales de masculinidad y feminidad, que jamás maltratarán a su pareja. Pero sabemos que otros y otras sí, y que la inmensa mayoría son hombres, también.

Es por esta razón que los cuentos clásicos, aún siendo sexistas, no contienen violencia de género e incluso luchan contra ésta. Os daré cuatro ejemplos clarísimos, según mi propia interpretación:

1.- LA RATITA PRESUMIDA. Es un cuento que muestra a la mujer como ama de casa y se valora la belleza de la mujer para atraer al hombre. Es un cuento sexista, sí. Sin embargo, el cuento tiene una posible moraleja francamente aprovechable contra la violencia de género, donde se advierte a las niñas de que es aconsejable que los ratones no se casen con los gatos, pues todo ratón sabe que ¡los gatos se comen a los ratones! Este cuento, pone en valor la importante decisión de las mujeres en elegir hombres que las traten bien. También, alienta a los compañeros a ayudar a la mujer víctima tras una agresión, como lo hacen en algunas versiones del cuento.

2.- PULGARCITA. Se destaca su papel tradicional en el que ella desempeña las tareas de casa y de cuidado. ¿Es sexista? Sí. Además esta niña sufre tres raptos para ser casada. ¡Ahí no es nada! Primero la rapta un sapo, luego una cucaracha y finalmente un topo. Ella logra escapar de los tres raptos y finalmente se encuentra en un lugar maravilloso donde un príncipe que se enamora de ella, le pide matrimonio que ella acepta. ¡Atentos aquí! El príncipe pregunta, no rapta. A mi modo de entender, este es un cuento que enseña a las niñas que nadie tiene que estar obligado a tener una relación afectivo-sexual si no la desea, el sexo o el amor no puede ser obligado. También enseña a los niños cuál es la actitud adecuada de acercarse al ser amado.

3.- CAPERUCITA ROJA. Se ve claramente la mujer como cuidadora y el hombre como salvador. Cuento sexista también. Hoy en día el cuento aparece totalmente asexualizado, sin embargo, en las versiones orales de la Francia del siglo XIX que recoge María Tatar (2003) el lobo pide a la niña que se desnude para meterse en su cama, es decir que lo que hoy contamos como “comer”, hace siglos era “violar” . La madre, conocedora del peligro de violación, la alerta antes de salir de casa.

4.- BARBAZUL. Este cuento es brutal. Un hombre que es atractivo por ser rico, pero de muy mal carácter, se termina casando con una chica. Al final, la chica descubre que el hombre es un psicópata que guarda los cadáveres de sus anteriores esposas en una habitación y marcha despavorida con ayuda de sus hermanas. ¡Miedo es poco! Según mi interpretación, este cuento intenta alertar a las niñas sobre ciertos individuos. También alienta a los familiares a estar atentos para ayudar a las víctimas.

Estos cuentos, aún siendo sexistas, eliminan el sex-appeal de las personas que maltratan, literalmente, los ponen como sapos, temibles lobos, cucarachas y barbazules. En el caso de Pulgarcita, se hace algo más, se pone de relieve cuál es la actitud adecuada, siendo quien trata bien, además, un bello príncipe. Es decir, dotando de atractivo a quien trata bien. De igual modo se muestran como atractivos los príncipes de Blancanieves, de Verdezuela, Cenicienta, la Bella durmiente y otros más. Estos cuentos no tienen ninguna critica desde la comunidad científica internacional en la que se argumente que generen violencia de género.

Sobre película(1991) de la Bella y la Bestia, hay más dudas sobre su relación con la violencia de género. Sin duda, sus versiones escritas son muy diferentes. Podríamos dialogar horas sobre la interpretación de este cuento. Me gustaría dar algunos argumentos en contra y a favor de la película:  La bestia priva de libertad a la Bella y su padre, grita y rompe objetos cuando se enfada. Esto es violencia, y estos comportamientos son los que nos hacen dudar del personaje. Menos mal que mientras hace todo este mal, se le ve como una bestia, fea, sin atractivo, y además en ese momento, la Bella le rechaza. La Bella solo empieza a fijarse en él cuando se porta bien con ella: al salvarla de los lobos o cuando él la deja ir donde su padre porque la ama, aunque eso suponga su propia muerte. Pero, es verdad que la Bestia se comporta dudosamente, al principio mal y luego bien…

En la película, existe otro personaje que pretende casarse con Bella, y es Gastón, ese sí que es un violento, manipulador, abusador y que hace claramente bullying a su compañero. La bella, consciente de su maldad, en una conversación con su padre lo descarta, a pesar de ser un popular, guapo y fornido macho alfa. Esta actitud es claramente preventiva de la violencia de género.

Para avivar la discusión, Berés (1.999), dice que para mujeres que están viviendo relaciones de violencia, la película podría animarlas a creer que el “verdadero amor” podría transformar un monstruo en un príncipe. La explicación es bastante plausible, sin embargo, la Bella siempre muestra rechazo a las conductas violentas de Gastón y Bestia, y finalmente, solamente la Bestia  emprende la búsqueda el amor a través del buen trato. Yo creo que es la Bestia la que se transforma a sí misma por su propia búsqueda del amor y nunca por la espera, intención o planificación de ella. Downey(1996) por su parte concluye que las actitudes y características de la Bella son esenciales para el empoderamiento como mujer. Pero Olson (2013) arremete contra la película argumentando, por ejemplo, que la película romantiza la violencia y diciendo que es una forma de enseñar a los videntes a desatender de las señales de alerta de la violencia de género. Como vemos es una película con variedad de interpretaciones desde la ciencia ¡Os animo a verla y leer el cuento de nuevo!

Actualmente tenemos otros peligrosos “cuentos modernos” de los que la página web de contra la violencia de género BeldurBarik, desgraciadamente, habla poquísimo o nada en comparación con los “temibles” románticos príncipes azules. Cortometrajes como el de Maluma X que cosifica a las mujeres y mezcla amor/sexo con violencia, promueve el sexting y prácticas de riesgo para la salud (“Me dice papi, vente adentro, si me preñas… yo aborto”). Tres metros sobre el cielo, donde se pone como atractivo a un motero violento que maltrata a su novia. El perfume, un asesino de mujeres que consigue ser deseado. Sin tetas no hay paraíso, donde “El Duque” aparece como un atractivo delincuente y asesino. La canción Ultraviolence donde Lana de Rey cuenta que los golpes de su novio los siente como besos. En todas estas historias los adolescentes aprenden que la violencia es sinónimo de éxito sexual y ellas aprenden a excitarse con chicos violentos.

Concluyo diciendo que a mí me encantaría que los cuentos no fueran monárquicos, sexistas y heteronormativos, pero entiendo que estos cuentos fueron creados hace varios siglos, cuando estas características eran bien valoradas. También ha quedado al descubierto que la preocupación por la violencia de género, observada en los cuentos clásicos, lleva varios siglos en mente de madres y padres, no es un tema de ahora. Es por ello, que por la utilidad de estos cuentos, lejos de denostarlos, tenemos la oportunidad de modificarlos y actualizarlos a los valores que hoy queramos transmitir. En cualquier caso, el cuento clásico es útil para charlar con los/las niños/as después de su lectura y aprendan detectar en ellos el sexismo y la violencia, pero también ilusionarlos con sentimientos tan preciosos y valiosos para nuestras vidas como la amistad o el amor, siempre alejados de la violencia.

Algunas referencias:
IDEALOVE&NAM:
https://www.researchgate.net/publication/304368662_IDEALOVENAM_Socializacion_Preventiva_de_la_Violencia_de_Genero

Encuesta europea de violencia de género:
http://fra.europa.eu/sites/default/files/fra-2014-vaw-survey-at-a-glance-oct14_es.pdf

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