ESOS PEQUEÑOS OLVIDOS · ¿Dónde he dejado las llaves?

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Igor González

· Igor González es psicólogo forense

¿Cuál es el título de la última película de Almodóvar? ¿Dónde he dejado las llaves? Tengo el nombre de esa persona en la punta de la lengua. ¿Qué te iba a decir? ¿A qué venía a la cocina? Este tipo de olvidos son algo habitual en la vida cotidiana, y no tienen por qué reflejar la presencia de ninguna enfermedad. De hecho, obedecen al funcionamiento normal del cerebro.

Si hubiera que guardar en la memoria absolutamente todo lo que vemos, escuchamos o leemos cada segundo, el cerebro estaría sobrecargado y eso deshabilitaría nuestro entendimiento. De vez en cuando debemos de borrar el contenido de nuestra pizarra.

“El verdadero arte de la memoria es el arte de la atención”

Samuel Johnson

Escritor inglés (1709-1784)

Durante la noche el cerebro va eliminando recuerdos que se van creando a lo largo del día y permanece otro tipo de información. La memoria es selectiva.

“La memoria es el único paraíso del cual no podemos ser expulsados”

Johann Paul Friedrich Richter

Escritor alemán

(1763-1825)

La pérdida de memoria es, pues, un proceso necesario y frecuente, que en ocasiones se relaciona con procesos benignos como la falta de atención, el estrés o la ansiedad. También hay lagunas que nunca fueron otra cosa, por ejemplo, no recordar dónde se han dejado las gafas no es un problema de memoria, sino que uno las deja cuando estaba haciendo otra tarea y lo hace de modo inconsciente.

Otra de las causas de estos despistes cotidianos conecta con la ubicación espacial. La memoria se codifica en un lugar determinado. Si estoy en la cocina y voy al salón a por un libro, cuando cambio de estancia ya he salido del lugar donde se creó el recuerdo, por lo que este se desvanece. Si no recuerdo que he ido a por el libro, la mejor técnica es volver a la cocina

“¿Estuve enfermo? ¿He sanado? ¿Y quién mi médico ha sido? ¡Ah!, Si todo lo he olvidado, mi médico fue el olvido.”

Friedrich Wilhelm Nietzsche

Filósofo y poeta alemán

(1844-1900)

Algunos trucos para mejorar nuestra memoria, son:

1: Hacer ejercicio con regularidad

Hacer ejercicio fomenta el desarrollo de neuronas y reduce el riesgo de trastornos asociados a la pérdida de memoria, como la diabetes o las enfermedades cardiovasculares.

Haciendo ejercicio es más fácil manejar el estrés y aliviar la ansiedad y la depresión, lo que contribuye a su vez a mantener un cerebro sano.

2: Hacer vida social

Las personas que se mantienen en contacto con familiares y amistades tienen menos riesgo de sufrir problemas de memoria que las personas solitarias que no se relacionan con los demás.

La interacción social ayuda a mantener las funciones cerebrales porque suelen implicar ciertos desafíos mentales (acordarse de fechas señaladas o detalles de su vida). Además, como en el caso anterior, la vida social también ayuda a prevenir el estrés y la depresión. Una buena alternativa es participar en talleres de estimulación cognitiva donde, a parte de entrenar nuestras áreas mentales, tenemos la oportunidad de conocer a nuevas personas.

3: Cuidar la alimentación

Comer alimentos ricos en antioxidantes ayuda a controlar la “oxidación” las células, también de las del cerebro. Los alimentos ricos en grasas omega 3 (pescado azul, nueces, aceite de oliva) son particularmente buenos para el cerebro y la memoria.

Sin embargo, consumir demasiadas calorías puede aumentar el riesgo de desarrollar pérdida de memoria y/o deterioro cognitivo. También hay que evitar el consumo excesivo de las grasas saturadas (embutidos, carnes rojas, pasteles, quesos curados…) y grasas trans (bollería industrial, productos precocinados, margarinas…), que contribuyen a aumentar los niveles de colesterol y, por lo tanto, el riesgo de padecer enfermedades cerebrovasculares.

4: Controlar el estrés

El estrés en sí mismo puede causar problemas de memoria, por lo que las personas estresadas o con ansiedad es más probable que sufran lapsos de memoria y tengan problemas para aprender y para concentrarse, independientemente de la edad. Lo ideal es realizar ejercicios de respiración y relajación.

5: Dormir lo suficiente

El sueño es necesario para la consolidación de la memoria, así como para el proceso de formación y el almacenamiento de nuevos recuerdos para que puedan ser recuperados posteriormente.

6: No fumar

Fumar aumenta el riesgo de sufrir trastornos cardiovasculares que pueden causar accidentes cerebrovasculares y presionar las arterias que suministran oxígeno al cerebro.

Algunas estrategias para mantener el cerebro activo

Del mismo modo que el ejercicio físico ayuda a mantener los músculos ágiles, flexibles y fuertes, el ejercicio mental ayuda a mantener en buenas condiciones.

Algunas ideas para entrenar el cerebro podrían ser las siguientes:

–     Jugar a juegos de estrategia, como el ajedrez o juegos de cartas.

–     Hacer crucigramas, rompecabezas y sudokus.

–     Leer habitualmente

–     Aprender cosas nuevas, hacer cursos de cosas del interés de cada uno

–     Tocar algún instrumento musical

–     Comprometerse con algún proyecto que necesite de una planificación (cuidar un huerto o un jardín, hacer labores, etc.)

  • Participar en talleres de memoria (gimnasios mentales).

Por cierto, el título de la última película de Almodóvar es Julieta.

“El perfume del alma es la memoria”

George Sand

(Amadine Aurore Lucie Dupin)

Novelista francesa

(1804-1876)

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One Response to “ESOS PEQUEÑOS OLVIDOS · ¿Dónde he dejado las llaves?”

  1. Oskar Delgado dice:

    Completamente de acuerdo, la aclaración del principio me ha aliviado bastante, tengo un problema con la falta de atención y a veces no recuerdo donde dejé las cosas, aún así cuando fijo mi atención mi memoria nunca falla, CARIÑO!!!

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