Un 1 de Mayo caliente

LOLO

Jose Carrera ‘Lolo’

Corresponsal Mugalari en Berlín 

 

Entre la veintena de manifestaciones que se registraron el año pasado en Berlín, destacaron tres. Una: la gran manifestación en los alrededores de la puerta de Brandeburgo convocada por la DGB (la federación de sindicatos alemanes) donde participaron decenas de miles de personas. Dos: la manifestación convocada por los neonazis de la NPD que reunió a más policías para controlarla que a participantes. Y tres: otra gran manifestación, la “Revolutionäre 1.Mai-Demo”, con alrededor de 15.000 participantes y convocada por colectivos antifascistas, así como diferentes grupos de izquierda.

20015 fue un año “tranquilo” según salió publicado en la prensa,  con un saldo de 53 detenidos. Para entender el adjetivo de tranquilo a una jornada con tal número de detenidos hay que echar la vista a lo que pasó en convocatorias anteriores. Especialmente en el 1 de Mayo de 2009 cuando se registraron 479 heridos entre policías y manifestantes, y 289 detenidos. También podemos remontarnos al final de la década de los 80.

·1 de Mayo de 1987 en Berlín·

La ola represiva contra grupos de izquierda aquel año, los preparativos del 750 aniversario de la ciudad y la visita del presidente estadounidense Reagan en junio auguraban una temporada primavera-verano revuelta. En el Berlín oeste de aquella efervescente época, y en menor medida actualmente también, el movimiento autónomo de izquierda tenía mucha fuerza, no en vano, en Berlín oeste había  en 1987 alrededor de 100 edificios okupados, 62 de ellos en el distrito de Kreuzberg.

Los graves disturbios registrados en este distrito el primero de mayo de 1987 fueron un antes y un después a lo que sería y sigue siendo, uno de los 1 de Mayo más sonados de Europa. Esa semana, la policía registró oficinas de colectivos de izquierdas y durante la tarde del Primero de Mayo fueron atacados varios vehículos policiales.

La policía intentó disolver una fiesta-concierto que se celebraba en Lausitzer Platz sobre las 19:00 horas, lo que hizo que estallara una auténtica revuelta en el barrio. Aquella tarde-noche se levantaron barricadas de fuego y ardieron vehículos que bloquearon la entrada a lo que era Kreuzberg 36 (el 36 viene del antiguo código postal de esa zona anterior a la reunificación).

La policía se retiró perdiendo el control de gran parte del distrito. En aquellos disturbios no solo participaron activistas del movimiento autónomo, okupas y punks, que tenían su bastión en Kreuzberg 36, sino que sorprendentemente  según las crónicas se unieron numerosos grupos de vecinos.

La policía no recupero el control del barrio hasta la mañana del 2 de mayo, con un saldo de alrededor de 400 heridos entre policías y manifestantes, cerca de 50 detenidos, 77 vehículos policiales y 16 camiones de bomberos dañados, 36 saqueos  y una estación de metro y un supermercado incendiados.

Estos monumentales disturbios tuvieron mucha repercusión política, social y mediática en aquel momento, cuando se hacía creer que el descontento social solo estaba al otro lado del muro y provocaron que año tras año el 1 de Mayo siga siendo un Primero de Mayo caliente a pesar de la “turistización” de los últimos años con la macrofiesta organizada ese día e impulsada y defendida desde los despachos más conservadores.

·MyFest·

Desde 2003 se celebra en Kreuzberg el MyFest. El nombre viene del juego de palabras “mai” (mayo en alemán), que suena como “my” en inglés y “Fest” (fiesta en alemán). Es una fiesta  que ocupa gran parte de lo que era Kreuzberg 36. La idea de crear el MyFest surgió de algunas asociaciones vecinales y en gran parte esta promocionada (con 215.000 euros en el 2015) por las autoridades  para ocupar  físicamente el espacio donde anualmente se concentraban las protestas.

Cerrado al tráfico y libre de coches aparcados, por las calles donde se celebra el MyFest  se calcula que durante el día pasan entre 150.000 y 200.000 personas. Esta fiesta de 1 de Mayo o esta “feria comercial de consumo”, como la denominan algunos grupos y colectivos convocantes de la “Revolutionäre 1.Mai-Demo”, tuvo el año pasado 18 escenarios diferentes para todos los gustos, punk/hc, ska, hip hop, tecno,  grupos de pop/rock  turcos y árabes, música tradicional kurda, teatros… así hasta completar las 126 actuaciones que hubo durante todo el día.

La parte de oferta gastronómica, comida turca y árabe  en su mayoría, fue satisfecha con 290 puestos de comida oficiales. La parte política estuvo reducida a poco más de una docena de stands  de partidos políticos y colectivos de izquierda mezclados con puestos de comida alrededor de Mariannen Platz.

Es decir, con todo esto el MyFest es una de las fiestas más grandes que hay en Berlín, muy divertida variada e interesante en lo musical pero completamente descafeinada en lo que a reivindicaciones  laborales se refiere  y no por ser Alemania el absoluto paraíso de las condiciones laborales, como algunos piensan.

El asombroso empleo precario y en negro que existe en el país del  “milagro económico” con casi 7 millones y medio de minijobs que apenas cotizan para la jubilación y cuentan como población activa en las estadísticas, a pesar de que muchos de estos minijobs son de muy pocas horas semanales y la gente depende para sobrevivir de la ayuda social, de compaginar varios o del sobre extra con las horas trabajadas fuera de contrato.

Todo esto, o el salario mínimo fijo (sin revisiones al alza de IPC) de 8,50 euros/hora brutos para muchos trabajadores/as por horas en sectores como hostelería, limpieza, cuidados a personas… darían para algo más que un par de pancartas ese día.

También hay que decir que para el tamaño de la fiesta las medidas de higiene y seguridad dejan mucho que desear. Colas  interminables en los completamente escasos baños móviles instalados hacen que la gente termine orinando en cualquier sitio. También los escenarios ubicados al inicio y final de las calles provocan auténticos tapones humanos.

Por estos motivos, este año se ha abierto un debate sobre la seguridad en el que incluso ha rondado la idea de no realizar el evento, lo que ha provocado que Frank Henkel, máximo representante de la conservadora CDU de Berlín, el partido de Merkel y futuro aspirante a la alcaldia, diga que no entiende un 1 de Mayo en Berlín sin el MyFest, con el objetivo de tener ese día a la gente tranquila, controlada, tomando cervezas y bailando.

Lo que algunos medios de izquierda han denominado una fiesta para “Ballermann” (nombre despectivo que se da en Alemania a los alemanes que van a Mallorca en turismo de masa). Lo que ocurrirá finalmente según ha publicado la prensa, es que reubiquen y se reduzcan a 8 los escenarios y a 120 los permisos para montar puestos de comida.

·“Revolutionäre 1.Mai-Demo” e impresionante despliegue  policial· 

La “Revolutionäre 1.Mai-Demo” aglutina a gran parte de los colectivos antifascistas y autónomos de Berlín, a algunas organizaciones políticas como el DKP (partido comunista alemán) o  Izquierda Ecologista, colectivos de apoyo a los refugiados o contra la subida del precio de los alquileres, simpatizantes del movimiento kurdo y manifestantes llegados de otras partes de Europa.

Este año hay polémica por la participación del colectivo “BDS” (Boicot, desinversión y sanción a Israel) y es que esa  sensibilidad hacia el antisemitismo que hay en Alemania se traduce también en la casi imposibilidad de criticar la política del estado de Israel sin recibir la etiqueta de antisemita.

El impresionante y estudiado despliegue policial  para controlar la manifestación lo componen 7.000 policías. La cabecera de la manifestación arranca por costumbre pasadas las 18:00 horas. Cabecera y laterales  están acompañadas de cientos de policías que van formando cordones de seguridad al paso de bancos, multinacionales  de comida rápida… Varios policías vestidos con petos y sin protección antidisturbios pertenecientes a los “Anti-Koflikt-Teams” suelen acompañar la cabecera y tienen el papel de mediadores. Esto es parte del nuevo concepto policial llamado “AHA! Konzept” (atención, ayuda, apelación en sus siglas en alemán) instaurado en Berlín en 1999 y que según se autodefine, pretende ser más transparente, preventivo y de contención que represivo, haciendo más hincapié en el número de efectivos que en el material antidisturbios a utilizar.

Por las calles paralelas a la manifestación van avanzando  cientos de policías en formación  que van formando tapones con sus furgones en muchos cruces y calles perpendiculares para que la manifestación discurra según el recorrido acordado. Al contrario de lo que ocurre en otras partes del sur de Europa, no se utilizan las pelotas de goma ni las porras y la policía actúa cuerpo a cuerpo en grupos de 20-25, grabando habitualmente  sus intervenciones.

También, al contrario de lo que ocurre en otras partes del sur de Europa, la policía lleva un número de identificación a un tamaño lógico, en un sitio lógico y actúan a cara descubierta. El recorrido está lleno de curiosos y algunos turistas sacando fotos. Aquí otra vez, al contrario de lo que ocurre en otras partes del sur de Europa, no es delito fotografiar a la policía o incluso grabarlo cuando actúan.

Todo esto se puede ver en este vídeo del Primero de Mayo del año pasado:

Este año, el recorrido de la manifestación solicitado pasa por la Oranienstrasse, que es el corazón del MyFest. Las autoridades  están en completo desacuerdo con ese recorrido, no así los organizadores que públicamente han dicho que no tienen inconveniente en que la manifestación atraviese  la fiesta.

Los convocantes, con ello, quieren recuperar el espacio tradicional e histórico que tenía la manifestación, por un barrio que está siendo devorado por locales para hipsters, intereses inmobiliarios y nuevos contratos de alquiler impagables que hacen que mucha gente se tenga que ir. El problema, o la solución,  es que la manifestación fue registrada antes que la fiesta, así que sea cual sea la decisión que tomen, el 1 de Mayo en Berlín… seguirá siendo un Primero de Mayo caliente.

* Jose Carrera ‘Lolo’ es un durangués residente en Berlín (Alemania)

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