Recobrando nuestra Memoria, marzo de 1937

Iñaki Astoreka

Iñaki Astoreka

· Iñaki Astoreka es miembro de Comisión de la Memoria Histórica de CNT

 

El 23 de marzo de 2018 se cumplirán 81 años de la incautación por parte del Gobierno de Euzkadi del periódico de la Confederación “CNT del Norte”.

Parece evidente que la publicación del órgano de difusión del Sindicato era molesta para los intereses del Gobierno, máxime cuando uno de sus miembros, Juan Astigarrabia, representaba al Partido Comunista.

La importante tirada de un periódico diario que ascendía a 11.000 ejemplares, y que era recibido con interés, sufrió la mayor censura de cuantos se publicaban, esto predisponía a su incautación, su postura era crítica ante la dejadez de funciones tanto en el abastecimiento, como en la actuación de los quintacolumnistas, eso que los soviéticos podrían catalogar de contra revolucionarios y que era sin embargo la más pura esencia de la revolución.

Las relaciones entre ambas organizaciones no se distinguían precisamente por su cordialidad, es más, el Cónsul de la Unión Soviética establecido en Euzkadi en octubre de 1936 en la entrevista con los representantes de CNT, se dejó caer que haría lo posible para que CNT siguiera manteniendo la rotativa, para después, veladamente manifestó su predisposición a que la orden gubernamental se cumpliese al pie de la letra, jugó su papel, para ello estaba el consulado. Por parte del gobierno era una manera de reconocerle la ayuda rusa y para él poder seguir las directrices de su partido.

Después de esta tropelía, de las cual poseemos información que se dará en el lugar y momento oportuno .

Quiero recordar, a modo de homenaje, por si alguien lo ha olvidado o lo desconoce, los lugares donde hombres y mujeres combatieron al fascismo y dejaron sus vidas: Otxandio, Bermeo, Zugastieta, Udala, Gernika, Nafarrate, Oiartzun, Elosu, Ordizia, Zeanuri, Euba, Txabalopea, Aramaiona, Bizkargi, Zumárraga, Elgoibar, Eibar, Larrauri, Gorbeia, Lasarte, Donostia, Legutio, Urkiola, Asturias, Cantabria, Arraitz, Hospitales de Basurto, Club Deportivo. Deusto, de San Luis, Larrinaga y Deusto en estas prisiones y fusilados, Larrabetzu, Gasteiz, Orereta, Kañometa, Ubidea, Sollube, Oketa, Astigarraga, Basauri, Kolitza, Zestafe, Irun, Amurrio, Itziar, Lemoa, Artxanda, Mungia, Elorrio, Araia, Karrascain, Ollerías, Dima, Galdakao, Elgeta, Durango, Matxitxako, Ajuria, Zuazo, Orduña, Erandio…….

Hay algo que se suele pasar por alto y que a mi modo de ver es muy significativo, el papel de las mujeres en las primeras luchas. Fueron al frente, no solo de CNT, mujeres libres, libertarias, convencidasde  que ese era su lugar, no solo fueron ellas sino de otros partidos y sindicatos. Murieron combatiendo, hasta que su papel fue relegado a la retaguardia, por la prohibición en la presencia en las milicias por parte del Gobierno Provisional de Euzkadi.

Me duele de sobremanera que historiadores hayan infravalorado el papel de estas compañeras, tratándolas de mujeres de baja estofa, que no era el caso y si así lo fuere, tiraron de gatillo y bomba, como las primeras, porque ellas si tenían una conciencia social.

El mitificado George Steer, posicionado claramente hacia el nacionalismo, descalificó a otras organizaciones y en particular a CNT, tratándoles poco menos de cobardes, roba gallinas, sucios y desarrapados. A este respecto quiero plasmar las palabras de José María Muguruza que trabajaba para el Estado Mayor de Euskadi: “Los batallones asturianos y montañeses-añado por mi cuenta, algunos de CNT- que venían a repostar al cuartel de Garellano llevaban sus monos de mahón raídos y con incrustaciones de pólvora en cien combates, y la mayoría de sus miembros sólo calzaban alpargatas destrozadas, es decir, iban descalzos. En cambio, los nuestros iban equipados como para una boda”.

No pongo en duda el valor de los diversos batallones tanto nacionalistas como del resto de organizaciones, solo hago constar un hecho entre otros muchos que han tergiversado la historia en detrimento de una de las patas del banco en que se sustentó la contra el franquismo.

Quiero aprovechar este espacio para reivindicar las siglas de CNT, estoy convencido de que se trata de DILUIR nuestras siglas, tratando a sus militantes como anarquistas, -y a mucha honra- Se quiere ocultar la participación de nuestro Sindicato en los numerosos frentes en los que combatieron en Euskal Herria, como da fe su presencia.

Por eso este escrito reivindicativo de que nos devuelvan lo que nos pertenece el reconocimiento y el resarcimiento de una incautación, evidentemente injusta, de nuestro periódico “CNT del Norte”.

Hace años, se dirigió a mi persona, un familiar de un combatiente como mando en un batallón y me manifestó “El Gobierno vasco siempre fue injusto con la CNT”.

 

 

 

 

 

 

 

 

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