Si fuésemos

Oscar Gomez

Óscar Gómez Mera

Está circulando por las redes sociales un extracto de una entrevista que la Cadena Ser le realizó a Juan Echanove en el programa Hoy por Hoy. En dicha entrevista el actor madrileño hace un alegato en defensa del humorista Dani Mateo, imputado por sonarse la nariz con la enseña patria. Echanove afirma, entre otras cosas, que este país está construido sobre las espaldas de una ciudadanía ejemplar y que tiene una clase política de mierda. Estoy en total desacuerdo con el señor Echanove en eso de que seamos una ciudadanía ejemplar.

Si fuésemos una ciudadanía consciente, crítica, lúcida, con la cabeza bien amueblada, valiente, decidida, libre, ejemplar, no permitiríamos que hubiese una clase política de mierda. No permitiríamos la corrupción, la pasividad ante la violencia machista, que violen en manada a niñas de 18 años y los violadores se vayan de rositas, que degraden la educación y la sanidad hasta el esperpento, que aumenten el salario de cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado mientras recortan en investigación, que se juzgue a titiriteros, raperos y humoristas, o que el jefe del Estado siga siendo un sucesor de Franco. Tampoco permitiríamos las puertas giratorias, los sueldos vitalicios, los salarios de hambre, la especulación con la vivienda, los desahucios, las pensiones de mierda, los privilegios de la casta política, el precio desorbitado de la electricidad, la desnutrición infantil, la pobreza y el hambre. Si fuésemos ciudadanos y ciudadanas ejemplares, entenderíamos que España es un país donde conviven varias lenguas, culturas, naciones. Y haríamos por entender al vecino. No nos creeríamos todo lo que dicen los grandes medios de comunicación e intentaríamos informarnos más y mejor. No celebraríamos que les bajen el sueldo a las empleadas públicas, no estigmatizaríamos ni criminalizaríamos al inmigrante ni al pobre; ni nos congratularíamos cuando la policía les abre la cabeza a compatriotas nuestros que sólo quieren depositar un voto en una urna de plástico.

Eso sí, coincido con Juan Echanove en que tenemos una clase política de mierda. Cobarbe, vil, miserable, rastrera, abyecta, cainita, corrupta, sumisa, servil, lacayuna, analfabeta e inculta. Orgullosa y confesa de su imbecilidad supina. Pero si tenemos una clase política de estas características es, simple y llanamente, porque somos una ciudadanía de mierda. La clase política española es un fiel y nítido reflejo nuestro. Es la clase política que nos merecemos.

Habla Echanove de que este país creó el Siglo de Oro, que este país es el país de la Generación del 27, el país de Federico García Lorca, de Goya, de Velázquez, de Chillida y Oteiza. Y no le falta razón. Pero una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa. Que este país haya dado grandes personas, como escritores, pintores, escultores, poetas, no hace mejor a su ciudadanía. Porque en este país hemos pasado de no saber leer a aprender para descifrar el Marca y los libros de Belén Esteban, y de no saber escribir a hacerlo para estampar nuestra rúbrica en hipotecas impagables y créditos al consumo. Porque fue la ciudadanía de este país la que fusiló a Federico García Lorca. Y somos los ciudadanos de este país los que aún no hemos sido capaces de remover los campos de Víznar con nuestras propias manos hasta encontrar el último hueso del poeta granadino y del maestro y los dos banderilleros anarquistas que junto con él fueron fusilados hace más de 80 años. Y seremos las y los ciudadanos del Reino de España quienes no tendremos el arrojo suficiente para dirigir los fusiles contra nuestros verdaderos enemigos, volviéndonos a matar entre nosotros en otra guerra civil.

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