Tres puntos de infarto para el Athletic previos al derbi con la Real

Asier Isasti

Asier Isasti Castillo

· Técnico deportivo en fútbol Nivel 2

Llegaba el Athletic a San Mamés después de sumar un punto contra el Villarreal la semana pasada y queriendo hacer bueno ese punto ganando al Betis.

De ese modo arrancaba la fiesta en la Catedral, con buen tiempo y con un emotivo homenaje a Markel Susaeta por sus 500 partidos con el Athletic. El eibarrés, para la ocasión, estuvo acompañado por los históricos Txetxu Rojo, José Ángel Iribar y Joseba Etxeberria, todos han superado el medio millar de jornadas con el club de Ibaigane.

En los primeros lances de juego, se vio en el césped lo que querían ambos equipos: la posesión de balón. Los rojiblancos empezaron muy agresivos, presionando arriba la salida del esférico de los verdiblancos, que se llevaron más de un susto con pérdidas en defensa. El Athletic jugaba sobre todo por banda derecha, con centros de De Marcos, y de ese modo llegó el gol. En la primera ocasión que tuvo Muniain en sus botas, su disparo fue fuera rozando el poste derecho. En la segunda oportunidad, el cuero se introdujo en la red, dando ventaja a los locales. Corría el minuto 21.

El conjunto sevillano poseía más control del juego. Se aprecia que tienen las ideas más claras cuando se encuentran con el balón; en cambio el Athletic con una presión muy intensa lo recupera y su juego se centraba sobre todo por las bandas. Uno de los jugadores más activos del Betis, el joven Lainez (mexicano de 18 años), después de una muy buena juega y de un tiro de fuera del área, hace que Herrerín se tenga que estirar para mandar el balón a córner.

La primera mitad oía los primeros tres pitidos del árbitro con posesión algo superior al Betis, un 53%, y partido relativamente controlado para el Athletic que podía haber ido con un resultado más abultado al vestuario. El único jugador que daba guerra a los de Garitano fue, precisamente, Lainez.

En la segunda parte, cambió el tiempo y cambió el juego. Empezó a llover y el Betis empezó a achuchar con más intención. Comenzaron a carburar jugadores importantes de los verdiblancos, tanto Canales como Lo Celso. El Athletic lo acusó y dejó muchos metros. El color del balón era verdiblanco. 71% del club visitante frente al 29% del anfitrión. Con todo, los andaluces adelantan las líneas y Mandi casi jugaba de extremo. Los leones se defendían como podían y atacaba con Williams protagonista de contras y velocidad. Ahí podría haber matado el Athletic el partido y no lo hizo. Herrerin salvó el empate en una gran intervención a una falta botada por Canales.

Quique Setién reaccionó, y sacó más jugadores técnicos como son Tello y Guardado al tiempo que el Athletic se defendía heroicamente. En el minuto 84, De Marcos comete una fea entrada y sin ningún sentido, por lo que fue amonestado por el colegiado con la cartulina roja directa y se tiene que ir a vestuarios antes de tiempo. Los últimos 10 minutos fueron agónicos: parecía que el Betis empataba el partido. A algún aficionado le habrá dado un amago de infarto. Estrada Fernández pita el final y las 40.000 almas de San Mamés respiran tranquilas.

Hablando de almas, el de este Athletic se llama Iker Muniain. Es el que barre todos los balones. Dani García, por su parte, hace un trabajo enorme, así como el defensa expeditivo Iñigo Martinez. Son tres jugadores muy importantes e imprescindibles en estos momentos.

Y sumados los tres puntos, en estos momentos el Athletic, con 26 puntos, está más cerca de Europa que del descenso -¡quién lo diría- y la próxima jornada –sábado 2 de febrero, 16.15 horas– el derbi en Donostia y la posibilidad de adelantar a la Real Sociedad en la tabla clasificatoria. Será un gran derbi.

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