Un aviso para Sánchez

Eukeni Bastida2

Eukeni Bastida

A principios de junio del 2018, una noche, por encargo dos tipos entran en las caballerizas y llevan a cabo el acto. La elección tanto de la finca como del ejemplar ha sido bastante azarosa. Simplemente porque está cerca de donde uno de ellos vive y los ve paciendo en los terrenos adyacentes.

Uno de los individuos pone una linterna encendida sobre un fardo de paja, de manera que esta se ve obligada a observar toda la escena.

Uno de ellos tienta con pienso al joven equino mientras el otro, maza en mano, realiza unos estiramientos de cuello y da unos saltitos a modo de boxeador antes del combate. Alterna el brinco de un pie a otro.

La maza es demasiado pesada para sus brazos, después de impactar el primer golpe en un lado del cuello, resbala en la crin del sudoroso animal y va a parar contra la pared quebrando varios ladrillos. El acero de la maza queda marcado por dos franjas paralelas de polvo compactado. Una anaranjada por el ladrillo y la otra blanca por la cal que lo recubre. En una hipotética investigación alguien podría hacerse perfectamente a la idea del itinerario seguido por la cruel maza hasta cometer el acto. Aunque ésta investigación es seguro que no se dará.

Esto transcurre sin que los individuos escatimen en voces y maldiciones de alto volumen. El caballo sigue en pie. Ahora da saltos de dolor y constata que no venían a amarrarle para dar un paseo.

Después de otro poco certero golpe con la maza, deja en el suelo al moribundo al bicho. Suelta rápido la maza y coge el hacha. Los primeros dos golpes rebotan al impactar en vertebras, pero una vez encontrado el camino, el palurdo más aventajado secciona con facilidad médula, tráquea, músculos y tendones. Envuelven el trofeo en plástico y se disponen a marcharse cuando el mismo sujeto se detiene y mirando al suelo, cierra los ojos y se lleva las yemas de los dedos a las sienes para masajearlas e intentar que de su mente brote algo. Entonces es cuando empieza a reír a carcajadas.

-¡Ahora recuerdo el chiste que te había prometido!- exclama.

El otro escucha mientras observa fijamente el flácido pollón del caballo. Ya no rozará las finas briznas de hierba en sus días alegres. Ahora que todos los músculos del equino se han relajado, vierte un fino hilillo de orina.

Las luces de sus linternas hacen que con su movimiento sus sombras se proyecten en los muros. Se alargan y se encojen. Parecen fantasmas que observan desde la pared mientras los palurdos deambulan.

-Se encuentran dos amigos de la infancia. Llevaban años sin verse. – Se ayuda para la mímica de sus sanguinolentas y remangadas manos.- Y se preguntan, ¿qué tal te ha ido todos estos años? ¿Has tenido familia?

-Sí- Contesta uno de ellos. -Tengo tres hijas y se llaman Marbú, Fontaneda y Cuétara.

– Vaya, curiosos nombres.

-¿Y tú? ¿Has tenido familia?

-Sí, tengo una hija y se llama María.

-¡Coño, como las galletas!

El palurdo menos aventajado no da muestras de haber entendido nada y ambos se van por donde han venido.

El aviso para Sánchez

Solo unos días después de jurar el cargo el nuevo presidente de España y haber mostrado intenciones de encarecer el sucio diésel, aparece Josu Jon, a quien recordarán ustedes por haberle visto en películas como “Two million dollar baby”, “Mister Petro”, “Coque per tutti”, “El lobby solitario” o “The fucking master of the giratory door”.

Quien fuera alto cargo de un gobierno, después pasó a fichar como presidente de una filial petrolera y cobra dos millones de euros anuales habiendo escalado posiciones en la jerarquía. Entra en la sala donde comparecerá. Porta una gran bolsa negra que deja sobre la mesa. Se puede intuir que los pliegues inferiores de la bolsa se balancean por contener un líquido.

Toma la palabra y dice algo así como: “En la petrolera no nos mola para nada el tema ese de encarecer mediante impuestos nuestro cancerígeno producto para utilizar ese dinero en inversiones para transporte no contaminante” Y ahora viene lo mejor: “Este tipo de decisiones puede afectar al bienestar de las personas, la equidad…” ¡dice el tío! Jajaja… ¡como si le importase! ¡Es como para partirse! Como si fuese el que está protestando al lado de la puerta de esas personas a las que van a desahuciar. O el de la pancarta de las pensiones. ¡Qué diferente se ve todo desde el otro lado de la valla del campo de golf!

Era un toque de atención, y un hacer recordar al presidente que con solo mover unos hilos hay quien despliega un poder mayor que el de millones de personas votando.

Yo no sé mucho de esto que publica Agustín Goikoetxea en Gara el 11/11/2013

La familia Atutxa

En ese supuesto entramado destacan las empresas de la familia de Juan María Atutxa, «con adjudicaciones de contratos públicos que rondan los 40 millones de euros». Sobresale Asier Atutxa, actual presidente de la Autoridad Portuaria de Bilbao; su hermano Iskander, implicado en un proceso judicial sobre delitos contra la Administración pública; y la hermana del que fue presidente del Parlamento de Gasteiz y consejero de Interior, María Ángeles, además de su sobrino menor Jon.

Los negocios de la familia Atutxa -según la investigación- se diversifican entre la construcción, la arquitectura, la ingeniería y la gestión de residencias, siendo su principal cliente, tal y como esas firmas publicitan, la Administración pública vasca. Un juzgado de Gernika, por ejemplo, investiga 22 contratos adjudicados a empresas privadas del arquitecto municipal de Bakio, que no es otro que Iskander Atutxa. Se trata de 16 contratos facturados a ese ayuntamiento por Iskander Atutxa Mendiola Zalduegi Estudioa y seis más de Arkigest Estudioa, propiedad suya.

Tampoco sé mucho de eso que me contó Iñaki Anasagasti. Él sí que sabe de esto.

Y es que cierto día que coincidí con él en una red social, y en una pérdida de continencia le bastaron cuatro líneas para decirme que él negoció la transferencia para la Agencia Vasca del Agua, y que después su esposa fue la directora de dicha agencia.

No sé de medios de comunicación. Pero en febrero del 2019 me acerqué a Muskiz una mañana en la que protestaban porque las emisiones de esa semana habían sido muy agresivas. Allí escuche a una señora decir que había llegado a vomitar con lo que la planta de Josu Jon le había hecho respirar en su propia casa. El caso es que nuestra televisión pública mencionó superficialmente la protesta en Teleberri. Esa misma televisión y también en Teleberri, un par de días después hizo un espacio publicitario de algunos minutos al motor de la economía vizcaína. Motor sí, pero diésel.

No sé de oposiciones a médico del sistema público de salud. Pero hay quien sabe tanto, que ha apostado ante notario quienes serán los que obtengan las mejores notas y consigan el puesto. Ha conseguido un pleno al quince.

Aunque es de remarcar que la mayoría de las personas que componen dicha organización son de buena fe y honradas, con este modo de proceder que hay quien se empeña en llamarlo modus operandi; uno se puede imaginar a esta élite referirse a su propia organización antes de juntar las yemas de los cinco dedos apuntando hacia arriba mientras agitan levemente la mano desde la muñeca y definirla como “la familia”.

Ayúdanos a crecer en cultura difundiendo esta idea.