Una hereje en la campa de Gerediaga

Ander Berrojalbiz

Ander Berrojalbiz

El pasado 16 de octubre Gerediaga Elkartea instaló en la Campa Foral de Gerediaga una placa metálica con la silueta de una mujer del siglo XVI en conmemoración de “las mujeres anónimas castigadas por brujería”, y “en pro de las libertades de pensamiento, conciencia y creencia”.

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La silueta está tomada de un grabado publicado por Cesare Vecellio en su libro Habiti antichi e moderni di tutto il mondo (Venecia, 1590) y representa a una “mujer vizcaína”. El Museo Vasco de Bilbao conserva un ejemplar original del grabado, y el pasado año, lo reprodujimos en la portada del libro Herejeen alaba (Pamiela, 2016), opúsculo acerca de los herejes de Durango que publiqué junto a Joseba Sarrionandia.

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Casualmente, esta semana verá la luz la versión en castellano del libro, con el título La hija de los herejes y el mismo grabado en la portada. Asimismo, este miércoles 31 de octubre, a las 19.00 horas, presentaremos el libro en el Museo de Arte e Historia de Durango con la lectura musicalizada de algunos fragmentos de la traducción al castellano del relato de Joseba Sarrionandia “Kristalezko bihotza” (‘El corazón de cristal’) y una breve conferencia posterior.

Portada

Por esta razón, no quiero perder la oportunidad de agradecer a Gerediaga Elkartea, y al resto de agentes implicados en el homenaje, la publicidad subliminal que le hacen a nuestros libros, contribuyendo además a la divulgación de la historia de la herejía duranguesa. Gracias, y espero que nos veamos este miércoles en la presentación de La hija de los herejes.

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