Voces de democracia frente a oídos de cemento

 

IOn Andoni DEl Amo

Ion Andoni del Amo

· Concejal de EH Bildu en el Ayuntamiento de Durango

La semana pasada fue movida, y esclarecedora. El lunes la plataforma popular Erabaki registraba en el Ayuntamiento 3.033 firmas solicitando una consulta sobre el polémico proyecto de las 5 torres en los terrenos de la antigua estación. El martes medio centenar de personas, de diversidad de edades y pensamientos, acudían a la comisión de urbanismo a manifestar sus dudas y preocupaciones sobre el proyecto: ¿Hay algún estudio sobre la necesidad de tanta vivienda en Durango? ¿Hay estudios sobre el impacto ambiental y la sostenibilidad del proyecto? ¿y sobre el aumento de tráfico y riesgo para la seguridad vial que conlleva en pleno centro? ¿hay previsión sobre la cobertura de nuevos servicios? ¿Es éste el Durango de futuro que queremos o responde a intereses económicos ajenos a las gentes de Durango? Muchas dudas, y ninguna respuesta por parte del equipo de gobierno: el representante del PSOE en silencio, una representante del PNV en silencio y mirando para otro lado, y la concejal de urbanismo del PNV, desde el umbral de la puerta, únicamente repetía una mentira, que está obligada a firmar de inmediato el decreto de aprobación. El miércoles la respuesta tuvo la forma de decretazo por el que se aprobaba el proyecto de urbanización, un nuevo paso a delante por las bravas y de nuevo prácticamente con agosticidad.

Ante todo ello, el jueves la plataforma Erabaki hacía un llamamiento a acudir al pleno municipal, y en una sala abarrotada, presentaba una moción de urgencia proponiendo algo tan razonable como paralizar cautelarmente el expediente de aprobación del proyecto de urbanización hasta resolver las dudas planteadas, tramitar la solicitud de consulta a la mayor brevedad, y solicitar a los técnicos municipales informes jurídicos sobre las consecuencias de paralizar el proyecto. La moción fue respaldada por EH Bildu y Herriaren Eskubidea, mientras que PNV y PSE, en una moción alternativa, votaban por seguir adelante con el proyecto: el empate a 10 votos lo resolvió el voto de calidad de la alcaldesa.

El buey acelera, con las anteojeras. Pero ni siquiera oímos a PNV y PSE defender las bondades del proyecto. Y es que el mismo resulta indefendible desde los intereses y calidad de vida de las gentes de Durango. Sólo responde a los intereses de ETS: hacer caja. Una sociedad pública encargada de las infraestructuras ferroviarias de carácter general que, en lugar de como tal, se está comportando como un mero especulador inmobiliario, tratando de obligar a Durango a pagar otro peaje tras haber estado años partida en dos. Ahora pretenden que nos sigan dividiendo carreteras y un muro de cinco torres de 18 plantas. Y alguien en algún despacho de Bilbo o Gasteiz ha debido dar la orden de acelerar el proceso para amordazar las demandas populares de consulta, o a un posible nuevo gobierno municipal de EH Bildu y Herriaren Eskubidea.

Porque la obligación de un gobierno municipal digno y responsable, que escucha a la gente, debe ser plantarse ante quien sea necesario y, en vista del debate suscitado, paralizar cautelarmente el proyecto hasta que la gente decida. Sobran las razones:

  1. Porque es un proyecto de hace más de 10 años, de la época de la burbuja inmobiliaria y los aeropuertos sin aviones. Estamos en otras circunstancias económicas y sociales y ha de repensarse en virtud de las mismas.
  2. Porque faltan informes que lo avalen, de necesidad de vivienda, de sostenibilidad e impacto ambiental, de impactos en la movilidad y seguridad vial.
  3. Porque está en marcha la revisión del Plan General de Ordenación Urbana, que definirá el Durango de los próximos años, y un proyecto que condicionará e hipotecará el futuro no puede sustraerse del debate general.
  4. Porque a día de hoy el proyecto se puede cambiar, probablemente sin ninguna consecuencia. Esa posibilidad debe estudiarse y ponerse encima de la mesa.
  5. Porque hay alternativas, y puede recuperarse ese espacio en su integridad para ese pulmón verde que tanto necesita el bienestar y la calidad de vida de la gente de Durango.
  6. Porque hay en marcha una petición de consulta popular al respecto avalada por 3.033 firmas.
  7. Porque el propio pleno municipal está partido en dos mitades iguales al respecto. E incluso entre las filas de PNV y PSE hay quienes no ven adecuado el proyecto actual.
  8. Por un principio general de precaución que debe acompañar siempre la acción política: no hacer nada que pueda resultar irreversible si no hay consensos amplios. Construir cinco torres tiene difícil vuelta atrás.

Es de sentido común. Y por ello la movilización ciudadana está siendo ejemplar y como nunca vista en Durango: 3.033 firmas en un mes resulta un hito histórico. Queremos decidir. Las voces y los cantos de democracia agrietarán los oídos de cemento.

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One Response to “Voces de democracia frente a oídos de cemento”

  1. Rafael Hidalgo Segurola dice:

    Impecable argumentación. Tienen mucha prisa en rematar el tema porque se les estaba acabando el tiempo de tomar este tipo de decisiones caciquiles. La actitud del equipo de Gobierno no es de extrañar ya que son la voz de sus amos.

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