BÁSICA MENTE | El cortejo, la palabra en el gesto

OPINION Jon fernández BASICA MENTE

 

Jon Fernández

Dicen los que lo han estudiado, que en condiciones normales entre un 60 y un 93% de la información que recogemos del otro en la comunicación, proviene del lenguaje no verbal. Es decir, casi todo lo que sabes cuando interactúas con alguien, lo sabes por sus gestos, por su postura, su tono, su volumen de voz o por su actitud general. Pero no tanto por el contenido de sus palabras. Esto es particularmente cierto cuando hablamos de seducción. Se ha descubierto que las señales no verbales del cortejo humano son muy parecidas en todos los países y culturas. Las cosas que hacemos cuando queremos resultar atractivos a alguien parecen obedecer a programaciones de las que ni si quiera somos conscientes. Al igual que los mensajes que mandamos cuando alguien nos gusta. Todas son señales universales que leemos sin saber cómo, pero que nos dan información que tenemos muy en cuenta a la hora de elegir pareja. Los hombres y las mujeres seducimos y nos seducen de formas distintas aunque coincidimos en algunas cosas importantes.

Por ejemplo, en ambos sexos las manos juegan un papel clave. De hecho, unos centros específicos del cerebro se encargan únicamente de responder a la posición de las manos. Los gestos en los que se muestran las palmas de las manos son psicológicamente más amistosos que aquellos en los que las palmas están hacia abajo. Además, los chimpancés se saludan con las palmas hacia arriba ¿casualidad? También es importante en ambos sexos el llamado “efecto de familiaridad”. O dicho de otra manera, nos atrae más lo ligeramente familiar que lo completamente extraño.

A nuestro cerebro le gustan más las cosas que ya conoce un poco porque son más seguras. Traducido a la seducción sería: es recomendable establecer cierta familiaridad antes de lanzarse. En el cortejo humano, como en los cortejos del resto del reino animal, hay que llamar la atención del otro. Para poder atraer a alguien, se tiene que dar cuenta de que estás ahí y la mejor estrategia es atraer una atención moderada sin parecer demasiado interesado, ansioso o brusco.  

 

|| JUEGO DE RECLAMOS || Las demostraciones excesivas en un primer contacto (demasiados colores, demasiado perfume, demasiada insistencia…) ahuyentan a los demás. En vez de perseguir, acorralar o capturar a una pareja, se emiten señales de “ven aquí” y se espera una respuesta. Es un juego de reclamos. Al principio funciona mejor mantener la posición y jugar con paciencia. Y hasta aquí algunas de las similitudes en hombres y mujeres. Aunque lo que hace realmente interesante el tema de la seducción son las diferencias. ¿Qué hace una mujer cuando le interesa lo que ve? ¿Qué señales manda? ¿Y un hombre? Pero no quiero alargarme y, como el tema da para mucho, desgranaré estas diferencias en la siguiente entrada de Básica Mente en Mugalari. Hasta pronto.

* Jon Fernández  (Iurreta, 1988 ) es psicólogo

Puedes contactar con Jon Fernández | jonferpsi@gmail.com

PHOTO | Iban Gorriti

Una pareja se muestra su afecto en la ciudad de Essaouira, Marruecos. | PHOTO | Iban Gorriti

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