El ‘streptease’ sonoro de Kamankola para… Euskal Herria

Texto | Iban Gorriti

Foto | Ainhoa Martin

Kamankola, extraviado extraoficial, pasó de vivir sobre un reptil disecado a unos días en una buena jaula con regulares pájaros. De sus dos moradas, la revolucionaria cubana y la ‘villana’ duranguesa, arribó a Bilbao, capital que perdió parte de su contorneo sinuoso en sus años sucios.

KAMANKOLA Bilbao

Kamankola en Bilborrock con sus músicos de Euskal Herria. | PHOTO | Ainhoa Martin

Jorgito, ese trovador isleño con indudable sello propio, aterrizó en Bilborrock dispuesto a maquillar de cuerdas vocales los oídos. Era viernes, aunque cada uno de sus músicos nos hizo sentirnos en sábado, en día festivo, tras una dura semana de trabajo.

Por delante, un repertorio de doce canciones, tantas como el continente de su desvirgo grabado en los históricos estudios Egrem de Habana, ‘Antes que lo prohíban’ (Tuyuca, 2014), el que urgen como primer círculo láser cubano publicado por micromecenazgo.

El viaje musical a Komankolandia se puso en movimiento ‘salsero’ como lo hace el álbum, con ‘Las tiras de la momia’ y la íntima ‘Antes que lo prohíban’. En esta segunda, invitó al tablado a la guerniquesa Ari García de A to the B, que puso alma ‘soul’ al tema que en disco también borda Eme Alfonso.

‘Molotera y cañona’ sonó a wah-wah, a Santana endemoniado con parámetros tanto hip hoperos como de tradición cubana. La cadera continuó traviesa haciendo un llamamiento al ‘ruido’ del barrio en ‘Sigo haciéndote el amor’. «Sangra junto a mí, que tengo el estómago vacío y aun así… sigo haciéndote el amor». El bajo venezolano de Lerman Nieves manda, la guitarra saturada del perfeccionista Pat Tetevuide y los teclados de un tremendo Cristophe Iturritze vacilan a los tímpanos.

Entrados en harina, llegó el momento de ‘La ponina’, la ‘recolecta’, para comprar un suspiro a La Habana. Y de ahí al ‘Tráfico de luz’, y ‘Pa’ que se forme’. Para entonces, la que se podía llamar ‘CuBand’ de Euskal Herria de Kamankola, impresionante calidad la de todos y cada uno de los músicos, contó con la colaboración del trompetista Lorenzo Molina -con solos que impulsaban los temas hasta el infinito- y el bajista preciso Yuri Fuenel, ambos músicos que grabaron el larga duración de Jorgito en Habana. Los dos vivían esos días en Atxondo, con el famoso trovador Ray Fernández -quien no pudo acudir a la cita de su compadre-, «viejo» al que Jorge dedicó excelsas palabras.

La falsa paz retornó a la mesa de mezclas del Bilborrock con la joya ‘Los centinelas me fusilan’, canción que nos gustaría escuchar algún día en hipotético dueto con Polito Ibáñez. Así, nos salió el sol en las pupilas.

Bilborrock, Bailén kalea, las Cortes, la vieja villa… escuchaba de eco ‘El oleaje de tus piernas’, en la que el batería Iban Larreboure, volvía a demostrar su calidad extrema. Camuflaje y sonrisas con el  recuerdo al ‘Love me do’ de The Beatles.

| El sonido no estuvo a la altura del grupo | El concierto entraba desbocado en su recta final. Con sonrisas entre los presentes que disfrutábamos de tanta fusión, herencias, querencias… solvencias. Solo le encontramos un ‘pero’, el único: Kamankola y su ‘CuBand’ vasca no mereció el sonido que tuvo, más siendo el único grupo de la noche.

Meses atrás vimos al americano en fiestas de Durango y el sonido fue intachable, cristalino, puro, limpio, frágil, transparente… En esta ocasión, no. Más, cuando la detallista Stratocaster del cómplice de Kamankola, Jonan Hernández ‘El Johny’, guitarrista de Durango del desaparecido grupo Martxoak 31, no se oía en ocasiones, como también ocurrió con su acústica. ¡Toda una jodienda! Y las voces más que empastar, se aplastaban. Aún así, el grupo sudó aptitud, disposición, eficacia y ley: ¡Candela y agua!

El crossover y riffs de funky de ‘Con la lengua fuera’ volvieron a hacer arder al personal, más con la presencia sonora de Denys Balzaga, a las congas.  ‘A pico de botella’ -canción que cierra el álbum- mantuvo los sones del tema anterior fusionado con costumbrismo cubano, y el tema aún no grabado ‘Conectando respirando’ -con el rapero ghanés-durangués Ben Osei, de A to the B, que lo dio todo sobre el escenario- puso broche final a la gala gratuita, acto programado en el ciclo bilbaino ‘Gizazinea’, en el que también hizo acto de presencia la bailarina cubana Dairi Brown.

Kamankola agradeció con todo su grupo y el apoyo del dúo A to the B y sus músicos en Cuba, Yuri y Lorenzo, volver a pisar suelo vasco en directo, porque sabe «sentir cuando el silencio entra en el juego. Yo sé vivir del streaptease de los enigmas, pero sin ti -Euskal Herria- no puedo», que canta.

 

 

Ayúdanos a crecer en cultura difundiendo esta idea.
Etiquetas: ,