TRES41 | «Desde nuestra trinchera sonora, seguiremos denunciando y luchando por que las cosas cambien»

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 I. Gorriti

Son TRES, son 4 + 1: Son Tres41. De Berriz. Y llegan atizando con su segundo trabajo láser apellidado ‘Desde el país de los sordos’. Hartos de la pasividad, de la comodidad, este sábado estarán actuando en el primer aniversario de la asociación Iparagirre de Gernika-Lumo. Y dentro de un mes, el 25 de abril, han cerrado timba de hard core en Plateruena con sus hermanos bastardos Alerta. Disco nuevo y ya dos videoclips que se ven con el ojo de la tráquea. No es país para sordos.

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Mario, Chávez, Puro, Zana e Imanol forman Tres41. | PHOTO | Zigor Garzia

Presenten para quien aún no os conoce a los componentes de Tres41 y de qué grupos provienen…

Enpezando por el más joven, al bajo tenemos a Asier (Zana), miembro de Ymotek y Mala Hierba. En la batería. Imanol Bilbao. que tocaba con Exum. Luego, estamo Mario Cosme de AT! e Ion Chavez de Hyssopus, Fast Ladrillo y Zer! en las guitarras Y la voz cantante, o ‘gritante’, la lleva Mikel (Puro) de Fast Ladrillo.

Tocan en el primer aniversario de la asociación Iparragirre, en su nueva ubicación donde tengo entendido que ya actuaron en una ocasión. ¿Cómo han previsto el concierto?

Aquel concierto fue en 2009 y guardamos muy buen recuerdo de él. Había poca gente pero con una energía que parecía que el garito estaba lleno. Y esta vez vamos con ese recuerdo y con el buen sabor de boca que nos dejó el ensayo de ayer. Hace casi nueve meses que no tocamos y ¡tenemos muchísimas ganas de repartir leña!

Por paternidades, trabajo, y alguna hernia que sanar… han estado un tiempo parados a pesar de tener disco nuevo. ¿Llega el momento de la vuelta a la carga?

Eso es. Ha habido diferentes circunstancias que nos han retenido en el local y ahora parece que volvemos a coger ritmo. En esto, estás o no estás; no hay medias tintas, y ahora estamos.

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Actitud en concierto. | PHOTO | Asier Berganzo

 Tengo entendido que les gustaría dar un concierto cada mes, en vez de varios seguidos… ¿Para quitar las ganas, disfrutarlo más e ir a un ritmo más pausado?

Hay varias razones. La primera es la compatibilidad con trabajos y familias. También por marcar un ritmo que no suponga un esfuerzo extraordinario, todo lo que hay que hacer para tocar un concierto requiere un tiempo y una dedicación importantes. Y otra razón de peso es que no queremos gastar todas las balas de una vez, nos gustaría tocar en sitios en los que realmente nos apetece actuar y saber que por una u otra cuestión va a merecer la pena. No queremos forzar la máquina y dar conciertos fantasma de esos en que parece que te están haciendo un favor por dejarte tocar. Aun así lo de uno al mes es lo que intentaremos cerrar nosotros, si nos llaman para tocar iremos encantados.

¿En el vídeo de presentación del nuevo álbum, vemos a Puro cantando en japonés o es un mensaje diabólico escuchado a la contra?(Risas)

Tal y como están las cosas ahora es más productivo sacar vídeos que discos: tienen mucha más repercusión y en la vorágine masiva de imágenes y música parece que tienes que ofrecer algo que, aunque sea por un instante, sea un poco diferente y destaque. Por eso decidimos mandar un mensaje ‘encriptado’ en apoyo a la reconciliación de los Beatles y Yoko Ono. (Risas)

Sois uno de los grupos de mayor voltaje de Bizkaia y en directo el poderío se multiplica. ¿Cuánto de hard core y cuánto de metal corre por las tráqueas de la banda?

Ahora todo es hard core. Hoy en día los Beatles tendrían tatoos y gomina y se apuntarían al carro del hard core (risas). Para nosotros el hard core es cuestión de actitud. En cuanto a la música es verdad que tenemos muchas referencias del metal (tenemos al bajista de Ymotek), pero en la balanza diríamos que pesan más las horas de discos de Madball, Terror, El Corazón del Sapo, MPB… aunque en el local suenan nombres como Mastodon, Gojira y por supuesto Pantera. Todos los discos tiene un ritmo Pantera.

¿Quien ‘Recoge rabia’, siembra tempestades?

Quien siembra miseria tiene mucha suerte de que la sociedad es más civilizada que ellos. Nosotros, desde nuestra trinchera sonora, seguiremos denunciando y luchando por que las cosas cambien. Opinar públicamente a voz en grito es un ejercicio que se debería practicar mucho más a menudo. ¡Y que los encorbatados oigan la tormenta que les viene encima!

 Algunos aún desconocemos el significado, si lo tiene, de Tres41.

El nombre lo pusó Pablo Souto, nuestro primer bajista. Simplemente porque teníamos tres canciones que duraban 03:41. Si te fijas en la duración de las canciones de pop o rock verás nuestro nombre más de una vez. Nosotros no hemos conseguido cuadrarlo en los discos, podríamos haberlo forzado pero así no mola.

¿ El berriztarra Odei Arrizabalaga huele a ‘Carne quemada’?

Odei es un diamante en bruto cada vez más pulido. Necesitabamos un actor para ese videoclip y desde el principio vimos claro que tenía que ser él. Y la verdad es que nos sorprendio muy gratamente.

También anda de músico…

Ahora está inmerso en su propio proyecto musical, con Imanol, nuestro batería,  Ander Olabarriaga y otros dos chicos de Zaldibar. Esos sí que hacen hard core con fundamento. Estamos deseando verles en directo, tiene muy buena pinta.

El título de su nuevo disco es ‘Desde el país de los sordos’. ¿Es el mismo que el de la comodidad, del pasotismo?

Efectivamente. El de TeleCinco y su basura. El del fútbol a todas horas. Un país incapaz de empatizar no ya a nivel mundial sino a nivel de comunidad de vecinos. ¡Esto es una mierda con todas las letras!

 El 25 de abril actuarán junto a sus casi hermanos sonoros, Alerta, en Plateruena. ¿Cómo prevén esa fecha? ¿Algo especial?

El lugar y la compañía lo merecen, ¿no? Volvemos al escenario donde dimos nuestro primer concierto casi en la misma fecha, 8 años después. Haremos lo de siempre, darlo todo y un poco más. Pero sí que estamos preparando algunos guiños para darle un toque especial a la velada.

 ¿Qué diagnóstico dan a la escena del hard core en Euskal Herria?

Muy positivo. Hay buena relación entre las bandas y ganas no sólo de tocar, sino de montar conciertos y, lo más fundamental, de ir a ver conciertos y darlo todo también como público. Como decíamos antes el hard core es una cuestión de actitud, y con actitud, igual que pasó en Iparragirre hace años, diez personas llenan un garito y hacen que un concierto merezca la pena.

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