‘El deporte en Azerbaiyán, gran aliado para la paz y para estrechar lazos con el País Vasco’, por Farid Mustafayev

FArid

Farid Mustafayev

· Farid Mustafayev  es Representante del Diasporo de Azerbaiyán y presidente de ACAE

· El pueblo azerí quiere estrechar sus lazos con el País Vasco y especialmente con los pueblos del Duranguesado, por su amplia trayectoria en deportes de lucha

El deporte es un escaparate inmejorable para dar a conocer la identidad cultural y la realidad de un país, convirtiéndose, a su vez, en un vehículo facilitador para la superación de conflictos entre países ya que integra valores esenciales para la consecución de una paz duradera, como pueden ser el compromiso, la colaboración y trabajo en equipo, la solidaridad, la igualdad, el respeto entre diferentes.

Azerbayan

El pueblo de Azerbaiyán ha vivido en sus propias carnes los sangrantes efectos de la guerra, lo cual queda patente en los miles de personas refugiadas, en las niñas y niños, nietas y nietos que han perdido a gran parte de su familia consecuencia todo ello del cruento conflicto armado entre el pueblo azerí y el pueblo armenio.

APUESTA FIRME POR LA PAZ Y PROSPERIDAD · Aún así, el pueblo azerí apuesta por la paz y prosperidad, por ello, mediante el deporte ha conseguido unir a las victimas de esta guerra convirtiéndolos en símbolos de paz.

Los deportes de lucha, como emblema del país, así como el fútbol se han convertido en una herramienta idónea en la consecución de este fin.

Como ejemplo el equipo Logan Karabakh Daghdam, integrado por niños y niñas del país azerí jugó un partido contra el Sporting de Portugal organizado por la UEFA Europa League.

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Han podido perder familiares y amigas y amigos durante esta guerra sin sentido, pero no han perdido la esperanza de que un día su equipo de fútbol Karabakh pueda algún día jugar en paz en su ciudad Aghdam.

El pueblo azerí quiere estrechar sus lazos con el País Vasco y especialmente con los pueblos del Duranguesado, por su amplia trayectoria en deportes de lucha, presentándose éste, como un escenario idóneo para, mediante el deporte, acercar ambas culturas.

Los niñas y niños azeríes de la ciudad, bajo ocupación armenia desde los últimos 25 años, de Aghdam son iguales que los de Durango, Berlín, Lisboa, Roma o Londres y, en consecuencia, tienen el mismo derecho de jugar y representar a su patria en un escenario de paz.

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