Importantes cambios ‘socio-no-lógicos’ en Durangaldea

 

 

Alberto Cebrián A botepronto IBAN GORRITI1

Alberto Cebrián

Llega a mi correo la crónica de un viajero procedente del Durango mexicano que visitó nuestra villa en el año 2011. Al parecer, durante los últimos tres años han pasado cosas bastante importantes en nuestro pueblo sin que nos demos cuenta. La antaño pujante industria turístico-deportiva se ha desplomado. Sí señores y señoras, a nuestras montañas ya no vienen miles de personas a practicar esquí alpino y a dejarse unos duros comiendo chuletas de cordero y garbanzos en caldo.

Además, nuestro territorio ha sido desmembrado y simples caseríos ancestrales se han convertido en municipios con alcaldes y alcaldesas. Apatamonasterio, Berriz, Elorrio y Zaldibar ya no animan al Tabi y al DRT. Tal vez su huida se debió al miedo provocado por los miles de millones de lobos europeos y osos negros que pululaban libres sin contacto alguno con el ser humano. Afortunadamente unos excursionistas venidos de Tordesillas dieron buena cuenta de ellos y ya no queda ni uno solo.

Lo que no me explico es cómo hemos podido superar ampliamente el crecimiento demográfico de la China Popular. Sin industria alpinista y con pérdida de territorios casi hemos triplicado nuestra población desde que el amigo mejicano estuvo aquí. En aquel entonces apenas superábamos las 16 mil personas empadronadas. Hoy ya somos más de 28.700. Y eso que «aquí no hay latinoamericanos».

*Alberto Cebrián (Durango, 1984) es periodista.

Ayúdanos a crecer en cultura difundiendo esta idea.