Jul RIP a la espalda y seguir adelante

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Josu La Banda Del Abuelo

Ayer martes 18 de Noviembre, cientos de personas despedimos a Jul, guitarra de los míticos RIP. Antes lo hicimos con Portu y sus letras como puñales y con Karlos y su bozarrón casi tan grande como su corazón. Precísamente, el pasado 19 de octubre homenajeamos con un concierto a los dos anteriores y charlamos con el propio Jul, ajenos a que sería nuestra última vez. Ella no acostumbra a avisar. (Es alta y morena, siempre está en mi mente).

Imposible desatar el nudo de la garganta e imposible descorrer el velo de vaho con el que la la tristeza baña los ojos. Mucha gente. Su compañera inseparable Txus, su hermano Txerra convertido en único superviviente de la banda, sus compañeros de mil y una aventuras sonoras, sus amig@s, su familia sanguínea y la otra familia, la rockera: Nos despedimos de un Jul que murió con las botas puestas y tocando el banjo con el que últimamente nos sorprendía (Yo no me arrepentiré de nada de lo que hecho. No necesito el perdón de la santa religión). Y así lo hicismos: Sin misas, sin cura, sin historias, porque seguimos siendo hij@s del caos (Es nuestro final. Pronto llegará). Del de los 80 y de este otro a las puertas del 2015. Del caos que tanto ayer como hoy siguen vigilando los mismos de siempre (Txapelgorri bat inguratzen da, porra aterata / Bayonetas fascistas en un palo de muerte, ¡policía no!).

Jul RIP

Jul Bolinaga tocando el banjo minutos antes de fallecer sobre el escenario del gaztetxe de Bergara donde estaba actuando con el grupo The Potes, tributo a The Pogues. | PHOTO cedida a Mugalari.info por | Iñigo Herreros (RSound)

Sonó la txalaparta, demoledora y tremenda siempre, pero más aun si cabe en las despedidas. Se le cantó un bertso. Amigos y compañeros tocaron temas en su honor y como tantas otras veces nos volvimos a reunir con el dolor como excusa, haciendo un paréntesis en nuestra apretada vida (Os han convencido para aceptar una ridícula vida).

Dentro de dos años recordaremos a los tres, porque sus canciones forman parte del tuétano de una generación marcada (Escoria nuestro fururo es) que sobrevivió a aquel pequeño holocausto de caballo, sida, paro y marginación, aferrados a discos, festis, gaztetxes y rabia. (Pásate al negro total. ¡Vive ya!) y también porque cuando un compañero cae, no hay otra opción si no la de levantarlo a la espalda y seguir avanzando (Lepoan hartu ta segi aurrera)

¡Que la tierra te sea leve compañero!

Old punks never die!

Gero arte Jul!

 

* Josu La Banda del Abuelo es periodista

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