La importancia de conocer nuestra historia

Rafa Herce

Rafa Herce

Para poder ir alguna parte hace falta saber de dónde se parte. Lo primero que haces para planificar una ruta es  mirar dónde estás y cuando  abres un mapa buscas tu ubicación para que sea la referencia de partida. Con las sociedades y los pueblos pasa lo mismo. Para saber hacia dónde vamos es imprescindible saber de dónde venimos, saber cuál es nuestra historia.

Muchas veces, demasiadas, se tiende a inventar historias, a hacerlas más bonitas o acordes a nuestro imaginario, incluso, y eso es perverso, a nuestra ideología. Se ocultan unos hechos y se maquillan otros, incluso se inventan nuevos, Se construyen toda clase de hipótesis que,  luego, cuando los estudios y hallazgos las refutan, tiene tanta fuerza que son capaces de  ocultar y hasta destruir las pruebas que las contradicen.

Un período clave de nuestra historia, clave para entender lo que nosotros somos ahora y hacia dónde vamos, es el comienzo de la industrialización. Esa transición de que se dio en estas tierras desde finales del siglo XIX hasta bien pasado el ecuador del XX. Cuando en una sociedad tradicional y conservadora muy marcada  por la religión. Una sociedad  cuyo motor económico era la explotación de la agricultura, la pesca y la artesanía -que cubría las necesidades básicas de servicio- actividades que eran desarrolladas de una forma familiar y sujetas a un orden jerárquico rígido, sujeto siempre a la autoridad del Señor, del Jautxu, y abalado por la iglesia la cual es garante de que ese Orden emana de Dios.

Irrumpe una nueva forma de producción que requiere de la especialización, de numerosa mano de obra, donde se forman grupos de trabajadores y sus familias que hablan, se coordinan y organizan para lograr juntos, entre todos, mejoras en sus condiciones de vida. Grupos en los que las nuevas ideas de igualdad, fraternidad y libertad van tomando cuerpo y dan paso a las ideas del Movimiento Obrero de la Lucha de Clases, de la emancipación de hombre.

Un periodo clave del que casi no somos conscientes ya parece que siempre ha sido así. La formación misma de nuestra idiosincrasia y nuestra identidad y la construcción de nuestra sociedad actual.

| OTOÑO DE 1913 | Está tan cerca que no lo vemos… un ejemplo paradigmático de ese encuentro entre dos formas diferentes de encender el mundo, donde se muestra de una forma muy clara lo que ideológica y socialmente supuso la industrialización (aquí y allí donde se haya dado) son los hecho acaecidos en Gernika en el otoño de 1913. La huelga de los obreros eibarreses de la primera fábrica de Gernika, la fábrica de armas “Esparanza y Unceta”, que luego sería la importante “ASTRA Unceta y Compañía”, que se había trasladado a esa localidad en junio de ese mismo año junto con sus obreros y sus familias, desde  Éibar.  Las ideas del Movimiento Obrero, de la nueva sociedad, chocaban frontalmente con la Tradición y el Orden. Se mostraba ante  el tranquilo y formar pueblo de Gernika que otra forma de ver el mundo y de construirlo era posible. Era la primera vez que se le hacía frente al poder, al poder que emana de Dios.

La huelga del otoño de 1913, la primera huelga  y su final épico, es el nacimiento de una nueva forma de sociedad en Gernica. Lo mismo pasó en todos los lugares donde irrumpía la industria, donde hacían falta trabajadores especializados y ya no valía con la relación familiar. En los pequeños barcos de vapor que iban llenando las dársenas de nuestros pueblos pesqueros aparecía la figura del maquinista, con una relación diferente al resto de la tripulación, normalmente familiar. Los caseríos empezaban a compatibilizar su actividad con las fábricas que se instalaron en los valles y poco a poco los hechos de Gernika de 1913 se fueron repitiendo de lugar en lugar y  el viejo Orden Natural Establecido, la Gracia de Dios, fue relegado  al olvido…

El sábado 13 de diciembre a las ocho de la tarde en la casa de cultura de Berriz, Banarte Antzerki Taldea va a contar esa historia.  Va a contar lo que pasó hace 100 años en Gernika y lo  que supuso. También el contrapunto de la situación actual. Va a exponer el importante papel que juega la mujer como mantenedora  de la estructura social,  la lucha del adolescente por ser adulto o el papel de control que la iglesia ha venido jugando en la sociedad.

La obra “Guernica 1913”  es una forma agradable, divertida y entretenida de aprender historia, de saber de donde vivimos para poder plantearnos a donde vamos.  “Guernica 1913” es un  montaje de Banarte dirigido por Sardo Irisarri sobre una escenografía de Javier Obregón. Ha recibido varios premios y participado en varios certámenes de teatro nacionales y en un encuentro internacional.

* Rafa Herce (abadiñarra nacido en Eibar) es el productor y guionista de ‘Guernica 1913’, obra de Banarte Antzerki Taldea

Http:://guernica1913.tk

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