La importancia del cine doméstico: hallazgo de la película Madres Misioneras de Berriz (Ricardo de Bastida, 1926)

Iker Velasco

 

Hace unos meses me encontraba en el Centro de Conservación y Restauración de la Filmoteca Española, en Madrid, investigando sobre ciertos temas que llevan interesándome varios años, entre ellos, el cine no comercial. Hoy hablamos de este tipo de cine, también llamado doméstico, amateur o familiar; concretamente de comienzos del siglo XX. Es decir, hablamos de películas rodadas por cine-aficionados de la burguesía que compraron sus primeras cámaras domésticas, dando paso a las primeras imágenes en movimiento familiares de la historia.

 

El caso es que buscando cine rodado en el Duranguesado durante los años 20 me encontré con una película: Madres Misioneras de Berriz  Imágenes Madre Fundadora(Ricardo de Bastida, 1926), que por alguna casualidad, llegó a ser depositada en Madrid. Esta película de corte etnográfico fue rodada por Ricardo de Bastida y Bilbao (1878-1953), el que fuera Arquitecto Jefe de Construcciones Civiles del Ayuntamiento de Bilbao desde 1907 hasta 1927. Ricardo de Batida desarrolló algunas de sus obras más notables en Bilbao: la Alhóndiga o el Gran Salón Cinematográfico Olimpia, entre otras. Cursando sus estudios en Barcelona se interesó por la fotografía y poco después, a comienzos de los años 20, empezó a rodar películas de carácter etnográfico y familiar en dieciséis milímetros; contexto en el que se realizó esta película.

 

Pese a que se necesita profundizar en la investigación, se ha podido observar que el material contiene imágenes del noviciado de las Madres Misioneras de Berriz de la segunda mitad de los años 20 del siglo XX. Se pueden apreciar diversos planos del interior y exterior del Convento de la Vera Cruz de Berriz, imágenes de un automóvil aparcado en la puerta del Convento, planos generales de las tierras que rodean el Convento y diferentes imágenes de las novicias y Madres Misioneras de Berriz en el Convento de Vera Cruz, entre las que destaca la figura de Margarita María López de Maturana. A continuación, se muestran algunos de los fotogramas.

     

 

La película es un material original mudo en 16 mm del año 1926, concretamente un positivo reversible de imagen compuesto a partir de diacetato y ésteres mixtos. En otras palabras: estas características hacen que sea un material sumamente frágil, por lo que ya se están buscando vías para digitalizar la película.

 

El reciente interés de los centros de investigación por este tipo de cine rodado con cámaras domésticas ha puesto en marcha proyectos de recuperación y digitalización muy interesantes, como el de Elías Querejeta Zine Eskola de Donosti, que se ponen al servicio de las personas interesadas en recuperar sus películas familiares. En este sentido, me gustaría hacer un llamamiento a todas aquellas personas que conservan latas o cajas de película doméstica a entregarlas a este tipo de instituciones, como son la Filmoteca Vasca o la Filmoteca Española, para que puedan incluirlas en este tipo de proyectos de recuperación. Allí se encargarán de catalogarlas, revisarlas, limpiarlas, repararlas, digitalizarlas y finalmente depositarlas en un archivo de modo que queden protegidas de agentes externos como los hongos, que provocan el deterioro e incluso la destrucción irreversible de la película.

 

Entregando tus películas contribuyes a la conservación de nuestro patrimonio audiovisual, pero sobre todo a la (re)construcción de nuestro pasado a través de la rememoración de imágenes que, de otro modo, hubieran caído en el olvido de un desván.

Ayúdanos a crecer en cultura difundiendo esta idea.

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