Opinión leucémica (y una hostia a las conciencias)

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Alain Prieto Aranguren

Hace hoy justo 11 meses me diagnosticaron leucemia y hace 5 meses exactos me hicieron el trasplante de médula y pude volver a nacer. Ese trasplante que tantos niños sueñan y tan pocos consiguen. Porque la leucemia por desgracia es mucho más común entre niños.
Ya que a los políticos no les interesan las campañas de donación de médula, porque eso no da votos como la prima de riesgo o el ébola, ni siquiera con los 15 millones de las tarjetas opacas hicieron algún anuncio y prefirieron gastárselo en putas o en copas, veo necesario concienciar a la gente de a pie que donando médula se salvan vidas porque hasta que la Leonor o el hijo de la Shakira tengan que buscar donante no creo que se haga campaña mediática, hay vidas que valen más imagino.
A mi juicio, todas las vidas leucémicas valen lo mismo, y en este momento en el que siguen muriéndose niños como Jaqueline, Ekaitz o Ibontxu en nuestras vidas cercanas por qué la gente no se conciencia en Donar médula: Ayudar de forma desinteresada está mal visto en nuestra sociedad. Pero Donar médula solo consiste en que en los anuncios interminables de Mujeres, Hombres y Viceversa acudas a tu centro de Salud más cercano y te hagas unos análisis de sangre. Son 15 minutos que pueden salvar la vida de un niño que se está muriendo y tranquilo o tranquila que cuando vuelvas a casa seguirán anunciado Colchones LoMónaco y no te perderás ninguna cita.
Aunque entiendo que salvar una vida no es tan cool como flirtear con la del piercing en el ombligo o el del tattoo en el pecho, probar la última droga sintética o pasarse el nivel 244 del Candy Crush, no es algo de lo de estar orgulloso de tuitear.
Así que por ello, desde estas líneas quiero agradecer de todo corazón a todos los héroes anónimos que cada día donan su médula de forma desinteresada y que gracias a ellos cientos de niñas y niños siguen viviendo y luchando contra la leucemia, y en especial a mi hermana por perderse aquel capítulo de MHYV y salvarme la vida. Mila esker.


*  Soy Alain Prieto Aranguren, un durangués nacido en los años 1986 y en 2014, leucémico orgulloso de serlo

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