Palabras de acero, del durangués Víctor Arrizabalaga

Anisia

Anisia Serendipia

| MIS OJOS QUE CODICIAN COSAS BELLAS | “Palabras de Acero”.  Oscar Wilde puso en boca de Gilbert que las palabras no solo poseen una música tan dulce como la de la viola o el laúd, unos colores tan ricos y vivos como los que hacen adorables los lienzos de Veronese o del Españoleto, sino que poseen una forma plástica tan firme y clara como la del mármol o el bronce, además de ser las únicas poseedoras de pensamiento y de pasión…  eso que se esparce,  y manifiesta la entropía de la palabra a través del “Acero”, a través de la letra predomínante en  ARRIZABALAGA, y que se moldea en palabras escondidas,  quién sabe si es el desorden de su nombre con  5 Aes.

Y gracias al diamante y al carbono de ese acero:

VI a Hermes con su sandalia griega de aguja alada. Que fue a su vez Mercurio, mensajero de los dioses y jefe de los oradores: HIPERBOLE.

VI la Cloris de Botticelli impulsándola por el soplo de Céfiro.  Los pies de la ninfa y el pie de Flora que completa el paso  iniciado por ésta en La Primavera: EL VIAJE DE LAS PALABRAS.

Después de Devorar  libros, pasto del alma…

VI el alma de «El Aleph» en una miríada de aes y varios galimatías en todos sus tipos de escritura:  mayúscula,  “de caja baja» o «minúscula”… esa otrora letra alpha, a la que dando un giro de 180 grados muestra su origen primigenio detoro (alef): TOTEM, METROPOLIS, ATLANTIDA

VI el caos en el AGORA. La letra A acostada, la letra envolviéndose en arroba… ese «Alep» punto de convergencia del todo, ese punto místico donde coinciden todos los puntos del universo, según Borges…  La /f/ de Facebook… palabras que todos repetimos sintiendo porque vivimos a golpes…  porque apenas si nos dejan decir que somos quien somos, nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno. Estamos tocando el fondo: cantaba Gabriel Celaia. Y al mirar desde este caos en la plaza hacía la arcadia, quizá vi variosparaísos perdidos… ¿LA POESIA? La POESIA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO: un tiragomas ‘dispara’ a la velocidad del mercurio Poesía para el pobre, poesía necesaria, como el pan de cada día, aquella que exigía el poeta. Y junto a la @, la f de Facebook inclinándose a la izquierda… ¡tal vez sea esperanza!

Me volví…

VI al fondo, al principio, la armonía, o tal vez era la infancia, quizá, la infancia, nuestro final seguro. Y el caos a mi lado, cerca A y  B en DUO ENCADENADO. Pensé que había llegado la censura de la que hablaba el poeta apenas si nos dejan decir que somos quien somos. Del caos, recordé del caos surge la armonía en el universo, algo así recuerdo…

Entre otras cosas bellas de colores y cerca de la manzana de Newton… ¡EUREKA!, VI~mos a Melquiades, igual no era aquel amigo de José Arcadio Buendía, aquel que dijo haber regresa de la muerte porque no pudo soportar la soledad…

Pero para entonces  llevaba ya en el AlmA una A de escoria de  diamante y de carbono de ese acero devenido en poesía con la que me atreví a rayar bajo el hondo cielo de Bilbao, cuando Hermeneuta y yo dejábamos atrás la galería de arte Juan Manuel Lumbreras en la calle Henao 3. Hasta el 27 de marzo de 2015.

Si pueden no dejen de visitarla porque como los pergaminos escritos por el gitano Melquíades las dulces PALABRAS DE ACERO del escultor durangués VíctorArrizabalaga contienen bellos versos cifrados condenados a que solo cada uno de ustedes pueda descifrarlos.

*Anisia Serendipia (Elorrio, 1962) es licenciada en Filología Hispánica, documentalista y atesora estudios de Comisariado y Coordinación de Exposiciones

viktor

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