Solsticio de verano: akelarres

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Sor M. Olatz

 

Solsticio lo podríamos definir del latín sol (“sol”) y sistere  (“permanecer quieto”) y proviene del verano en cada hemisferio tanto en el norte como en el sur.

Esto lo vivimos dos veces al año: El de verano hacia el 21 de junio y en invierno en diciembre alrededor de los mismos días. En verano los rayos solares caen perpendiculares sobre nuestro planeta y en su posición más alta. De ahí el tiempo cálido.

En invierno en cambio los rayos solares llegan al planeta tierra de forma oblicua. De ahí  el cambio de las temperaturas y las estaciones del año.

Este año 2021 hemos entrado en verano alrededor de las cinco de la mañana del día 21 de junio.

En épocas antiguas habían muchos mitos  sobre todo en torno a las épocas de los solsticios como las sorgiñas que bailaban a la luna llena, los akelarres…

Muchas recordamos porque leímos un libro antiguo que se llamaba Amaya o los vascos en el siglo VIII de Francisco Navarro Villoslada.

Amaya es la protagonista y descendiente directa de Aitor patriarca de los vascos, ella sobrina de Amagoia quien bailaba en las noches de luna llena en pleno campo.

En los solsticios se reunían en las cuevas practicando sus ritos. En aquella época los vascos todavía  eran paganos y seguramente los astros les infundirían gran fuerza.

Amaya se convierte al cristianismo y se casa con el líder de la resistencia vasca, Garcia. Ella no era como la tía en cuanto a adorar a la luna en pleno campo y asistir a los akelarres. Dice el libro que era princesa.

Estas cosas las hemos conocido por las lecturas  que han llegado a nuestras manos, las historias con sus mitologías, y lo que nos han ido contando de forma oral.

A las que asistían a las cuevas de Zugarramurdi y sobre todo a los akelarres con sus machos cabríos las consideraban brujas/os o sorgiñak.

Como en todo, eran personas buenas que aparte de adorar a los astros, planetas, a la lluvia,… se preocupaban de curar heridas, por medio de ungüentos que hacían, eran también matronas ayudando a traer niños al mundo; pero ese era un motivo de que fueran sorgin gaiztoak. Tanto es así que muchos y muchas fueron asesinados/as por la Inquisición.

Los de Durango saben mucho del asunto de las brujas (mujeres buenas que querían curar y ayudar). Les mataron y creo que quemadas/os. Más bien debían ser mujeres.

También recordamos, para terminar, a la dama de Anboto que dicen que pasa hacia Gipuzkoa y Nafarroa. Allá donde va hace el bien llevando las lluvias si hacen falta o lo que necesiten para que haya buena cosecha. Por eso la queremos mucho todos los que vivimos Durangaldea.

 

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