‘Mascarita, ¿me conoces?’, por Anisia Serendipia

Anisia

Anisia Serendipia

Mascarita, ¿me conoces? *

Il Dottore della peste_ Venecia suele ser uno de los lugares del mundo de mayor concurrencia durante los días de carnestolendas, siendo una de sus máscaras más famosas la “máscara de pico”, que en origen no fue una máscara del carnaval sino una máscara para asistir a los enfermos afectados de PESTE allá por el siglo XVII. Un largo ropaje negro, con sombrero de médico y guantes acompañaban a esa máscara con ojos de cristal y una larga nariz rellena de materiales perfumados. Existía la creencia de que la enfermedad la transmitían los pájaros, por lo que la forma de ave de la máscara haría que se alejaran del que la llevaba. En aquella época era «lo más» en materia de prevención. La máscara del médico en «tiempos de peste» se empezó a usar como máscara festiva después del renacimiento de las celebraciones carnavalescas en la ciudad de Marco Polo, hará unos 30 años. La Serenísima República de San Marcos suspendía el pasado domingo sus famosos carnavales por el insondable avance del coronavirus en Italia.

A pesar de las grandes diferencias que su celebración presenta en el mundo, la característica común de los carnavales era la de ser un período de permisividad y cierta licencia:

[…] el baserritar observa entonces que es lo más honroso y euskaro estarse en la taberna hasta las altas horas de la noche y aun hasta las bajas de la mañana; y la inocente neskatil advierte que es la cosa más natural y euskara del mundo danzar, estrechamente abrazada a un hombre, a la luz de las estrellas, y poco menos que se avergüenza de haber sido hasta entonces tan aldeana y haber vivido en el Limbo […] Bajo este punto de vista, las fiestas euskaras vienen a equivaler a unos carnavales. Conocidas son las terribles consecuencias de estos pagánicos días: no tiene más que examinar el registro de nacimientos semestre y medio después(1). [Baserritarra, 9 de mayo de 1897]

  • Una romería que tiene la misma bestial fama es la del Carmen de Zornotza. 

Aunque las jóvenes duranguesas nunca han asistido ni asistirán a tales reuniones_ Durango, carnaval de 1882. A través de las actas municipales de Durango es apreciable el empeño del alcalde, do Juan Timoteo de Ercilla por mantener limpias las cloacas y el río de la villa, así lo acreditan disposiciones por doquier en pro de su salubridad, dando lugar incluso a la mofa de los vecinos durante los carnavales de este año. Según podemos leer en “Apuntes en torno al Carnaval en la villa de Durango”, de Jon Irazabal: cuando el miércoles de ceniza, durante el entierro del bullicio forrastero y el triunfo de la sardina, al compás de la música del Regimiento de Toledo, que entonaba las marchas fúnebres, bajo determinados balcones se corean, además de canciones dirigidas a las muchachas y primeras autoridades, las Cantatas a don Timoteo de Ercilla, alcalde de la localidad

¡Ay, Sr. D. Timoteo!/ Ninguno te gana en limpio/ Pero si yo fuera alcalde/ No estaría sucio el río./ Algún palo con vara/ Atízale a aquel vecino/ Que al enseñarle limpieza/ Te hace la contra el maldito.

Años después, los pianistas de Durango, y no solo el hijo de Juan Timoteo, Bartolomé de Erzilla, amenizaban los carnavales de la localidad:

9 de febrero de 1893. Siguiendo la tradicional costumbre, hoy se ha inaugurado en esta villa el Carnaval. […] la compañía dramática ha dado la primera función en el espacioso salón-café Miota […] la concurrencia ha sido bastante escasa pero muy prolongados los aplausos que han recibido los señores y señoritas […] así como también el ilustrado organista, señor Gabiola, que ha tocado el piano en los entreactos. Supongo que en las funciones que darán el sábado y el domingo, a la concurrencia será mayor.  [El NB, 11 de febrero de 1893]

Hotel Miota

Hotel Miota. PHOTO. Gerediaga Elkartea

13 de febrero de 1893. Aunque todo el día de ayer estuvo sin cesar de caer agua en abundancia, no fue obstáculo para que las dos bandas de música que tanto animan á los pacíficos habitantes de esta culta villa recorrieran las calles tocando y cantando, una de ellas con bastante buen gusto y la otra tocando muy bien un wals titulado Parrandero; así que en la calle donde sonaban los instrumentos, llovía también dinero de los balcones y ventanas que los músicos recogían para celebrar mejor el carnaval. Según informes que he recogido, pasan de 250 pesetas las recogidas por ambas bandas de esos vecinos, desde las 8 de la mañana hasta las dos de la tarde que aun se oían tocar por el barrio de Ermodo. En las dos plazas de Santa Ana y de Santa María se corrió después del rosario el magnífico novillo que este M. I. Ayuntamiento ha proporcionado a sus administrados para estos días en cuya función, que tanto gusta a los durangueses, hubo una numerosa concurrencia sin embargo de que la lluvia no cesaba. En las ultimas de las plazas mencionadas toco el tamboril hasta el toque del ángelus y no obstante de hallarse muy concurridas las funciones religiosas que como todos los años se verificaron en los conventos de Santa Susana y San Antonio, no faltaron tampoco jóvenes que lucieran sus trajes de mascara, de bien mediano gusto por cierto, y buena Proción de curiosos que las observaban empapados en agua y lodo. .A las ocho de la noche representó la compañía dramática en el espacioso salón-café de nuestro buen amigo don Eustaquio Miota las comedias tituladas Marinos en tierra,  Mate usted a mi marido y el juguete cómico Historia de una maleta. Yo no sé si por ser día de Carnaval ó porque se supo que un aventajado y acreditado profesor de piano, cuyo nombre no menciono por no herir su excesiva modestia, iba a tocar en los entreactos, la concurrencia fue numerosísima; pues sin embargo de ser muy capaz dicho salón y poder colocarse muy cómodamente  algunos cientos de personas, había buena porción de pie […] las señoritas y señores que tomaron parte en la función hicieron cuanto pudieron por complacer a tan numeroso público [,,,] También el divertido y honrado artesano don Ramón Díaz, que posee una gran voz de bajo, cantó con bastante perfección algunos zortzicos en vascuence y contribuyó a entretener agradablemente con otros cantos a los concurrentes , quienes sin embargo de ver que el reloj marcaba las once de la noche no abandonaban el salón por escuchar las buenas notas que dicho profesor sacaba al piano, acompañado al indicado señor Díaz. Para que en el primer día de Carnaval la fiesta fuese cumplida, á las diez de la noche dio principio en el café de la Paz el baile de máscaras anunciado, al cual fui atentamente invitado pero como la gente joven se divirtió tanto con el toro ensogado, en el tamboril y después asistió a las comedias, no estuvo tan animado como debiera: aunque las jóvenes duranguesas nunca han asistido ni asistirán a tales reuniones. La orquesta compuesta por el acreditado señor de Ercilla y los jóvenes hijos de mi querido amigo D. Antero Velar, era magnífica. También el salón café de mi apreciado amigo D. Juan María de Bengoa estuvo muy concurrido y en el cual hubo algunas mascaras dando a sus conocidos las acostumbradas bromas. 

Surrandi3

Surrandiak 2020. PHOTO. Iban Gorriti

Hoy muy temprano recorría las calles una comparsa con tamboril y uno vestido con pesadas pieles de oveja figurando un oso que, como todos los años, recogen para merendar  [El NB, martes 14 de febrero de 1893]

*Un Schottish de Bartolomé de Erzilla, dedicada a su vecina de Barrenkale María Jauregi

Ayúdanos a crecer en cultura difundiendo esta idea.
Etiquetas: , , , ,