‘Durango en los tiempos del cólera (la amenaza a las fiestas euskaras de 1885)’, por Anisia Serendipia

Anisia

Anisia Serendipia

En 1884, Vicente Arana envía una carta al consistorio durangués proponiendo una nueva edición de estas fiestas éuscaras en la Villa, que es recibida con agrado en el Ayuntamiento. La celebración está prevista para septiembre de 1885.

Son muchas las reuniones municipales en las que se trata la organización de este evento. Se nombra una comisión, cuyo presidente será José María de Ampuero. En ellas se tratan cuestiones como la financiación de los premios (se solicitan subvenciones a la Diputación, participa la Sociedad del Ferrocarril, …), la elaboración del programa, la lista de invitados,… El 18 de abril, el Noticiero Bilbaíno da cuenta del programa de festejos y lo publica en euskera y castellano.

Durango 1800

PHOTO · Gerediaga Elkartea.

Sin embargo, una circunstancia imprevista relacionada con la salud pública obligará a retrasar la celebración hasta el año siguiente. En acta del 24 de abril, a la vez que se anuncia la apertura de una suscripción para erigir una estatua en honor a Pablo Pedro Astarloa, se da cuenta de las primeras medidas para prevenir una posible epidemia de cólera: se enumeran las medidas para actuar ante los primeros casos y se anuncia la compra de 500 ejemplares del folleto “La instrucción para la prevención del cólera morbo y cuidados de los primeros síntomas” para distribuirlos entre los vecinos. (El número, 500 ejemplares para una población de 3612 habitantes según el censo de ese año, da idea de que la atención municipal a la instrucción pública parecía dar sus frutos en el municipio, pues arroja un porcentaje de personas letradas bastante superior a la media).

El acta del 30 de julio recoge diversas medidas tomadas por el consistorio para evitar la difusión de la enfermedad: habilitar un pabellón de aislamiento para los contagiados, acondicionar una parte separada del Hospital para el tratamiento de posibles afectados, solicitar la colaboración ciudadana (con ropas, camas, etc.), hacer un llamamiento a los facultativos de la localidad y, esto es importante, prohibir las reuniones públicas en espacios cerrados o donde la ventilación sea deficiente. En agosto se anuncian nuevas medidas, como la revisión y reforma de las cloacas (una de las preocupaciones constantes del ayuntamiento, a juzgar por el número de ocasiones en que el tema se menciona en las actas), al tiempo que se da cuenta del primer caso sospechoso (una mujer atendida cerca del puente de Iurreta, que acabó muriendo y cuyo diagnóstico no fue concluyente).

Acta del 21 agosto, se trata de nuevo el tema de la reforma de las cloacas y se da cuenta bajo el epígrafe tratase de disposiciones sanitarias de un sospechoso caso de cólera: el señor presidente puso en conocimiento del ayuntamiento que el lunes último de cinco a cinco y media de la mañana se presentó en su casa el médico titular de Iurreta a participarle que en la antigua fábrica de chocolates situada en la proximidad del puente llamado de Iurreta había asistido a una mujer enferma de caso sospechoso, aunque a su entender de cólera morbo, que inmediatamente dispuso que el médico titular, subdelegado del partido, reconociese a la paciente, como lo efectuó, exponiendo este que a su juicio no se trataba de un caso colérico, aconsejando sin embargo la adopción de las convenientes medidas de precaución […] y que habiendo fallecido aquella, por consejo también del médico titular, se trasladó su cadáver al cementerio sin dilación por los mismos empleados a quienes después de fumigados se les ha aislado en el hospital de coléricos […]

El esfuerzo por mantener las condiciones de higiene y salubridad de los espacios públicos de la Villa aparece de forma recurrente, como hemos dicho, en las actas municipales. La primera referencia que hemos encontrado es el servicio de limpieza de calles y plazas que se instauró en 1863. Y el padre de Bartolomé debió de ser muy insistente respecto a esta cuestión, a juzgar por las coplillas que en los carnavales de 1882 le cantaban los vecinos:

¡Ay Sr. D. Timoteo!

Ninguno te gana en limpio

Pero si yo fuera Alcalde

No estaría sucio el río.

Algún palo con vara

Atízale a aquel vecino

Que al enseñarle limpieza

Te hace la contra el maldito.

Y que pases buenas noches

Con sardinas, por lo visto,

Que hoy es día de vigilia

Según reza el catecismo.

Continúa el Sr. Gobernador civil su visita sanitaria a los pueblos de esta provincia. Con los diputados provinciales por Durango Sres. Bolivar Urizar y Jauregui salió en la mañana del miércoles para dicho punto, inspeccionando detenidamente varias casas particulares y todos los edificios públicos, incluso el Hospital de la villa y el que se ha establecido para el desgraciado caso de la epidemia. La población reviste gran limpieza y aseo aparente; pero todo el empeño del ayuntamiento en la vía pública y el del vecindario en sus casas se neutraliza con la falta de cloacas. Intolerable en una villa de la importancia de Durango. En consecuencia se han dado ya las órdenes para proceder ya a esta mejora, cuya construcción se subastará para mediados de mes. [El NB, 5 de septiembre de 1885]

Como es fácil suponer, la amenaza del cólera obliga a retrasar la celebración de las fiestas éuscaras, que no se verificarán hasta el 24, 25 y 26 de julio de 1886.

La primavera del pianista. Bartolomé de Erzilla 1863-1898

Ayúdanos a crecer en cultura difundiendo esta idea.
Etiquetas: ,